Papá soltero: nada de qué sorprenderse

Cada vez más hombres asumen su rol de paternidad sin una pareja.
Papá soltero: nada de qué sorprenderse
Participar de la crianza con el hijo desde el principio puede hacer la tarea más fácil.
Foto: Agencia Reforma

La crianza de los hijos no es tarea sencilla y puede ser aún más difícil cuando ésta recae en una sola persona, pero no es imposible.

Si enviudaste o simplemente estás separado de tu pareja y tienes a cargo el cuidado de los niños y ahora eres un papá soltero de niños en edad preescolar y escolar, toma en cuenta los siguientes consejos que ofrece Arlette Ortiz, psicóloga creadora del taller Padres Afectivos y Efectivos:

Cuídate a ti mismo. Los papás solteros tienen que estar bien para poder hacerse cargo del cuidado de sus pequeños. Tienen que dormir y alimentarse adecuadamente.

Busca redes de apoyo. Es fundamental que sepan con quién cuentan, es decir, qué familiares y amigos están en la disposición de ayudarlos.

Reanuda la rutina. Es conveniente que retomen las rutinas a las que los hijos estaban acostumbrados.

Enseña con el ejemplo. En la edad preescolar lo niños aprenden más por lo que ven: los adultos son un modelo.

Sé paciente. Los hijos también están en duelo, por lo que los papás deben ser pacientes con sus emociones, principalmente cuando muestran frustración e inseguridad.

Actúa con firmeza. Ser paciente no significa ser permisivo con conductas inadecuadas. El enojo provoca que algunos hijos pongan resistencia a sus deberes y responsabilidades.

Sé constante. Se requiere de constancia en la supervisión de la educación para que los hijos tengan una estructura de vida.

Abrázalos. Es muy importante que los papás sean generosos con los abrazos y las palabras afectuosas hacia sus hijos.

Refuerza la unión. Debes hacer saber a tus hijos que a pesar de que no esté un miembro, siguen siendo una familia, y que las familias que se mantienen unidas logran ser más fuertes.

Dedícales tiempo. Por las noches cuéntales cuentos o proporcionales un masaje.

Déjalos que asuman las consecuencias de sus actos. Cuando rompan las reglas no se les debe castigar, es mejor que asuman las consecuencias de su conducta.