Hugo Chávez periodista

La reciente designación del Premio Nacional de Periodismo al extinto presidente Hugo Chávez es un reflejo de la mala situación del periodismo independiente en esa nación.

Es muy difícil tomar en serio esta nominación, ya sea porque el Gobierno de Chávez se caracterizó por el cierre de voces periodísticas independientes, por la continua y excesiva adoración personal al fallecido líder o simplemente como señaló el Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela, en su rechazo de su premiación, por el hecho de “no ser periodista”.

La reapertura en 2009 del Correo del Orinoco fundado por Simón Bolivar, en 1818, reafirmó una vez más la visión bolivariana de Chávez, pero la creación de un nuevo medio oficialista tampoco es motivo para el galardón.

La contribución de Chávez al periodismo venezolano en realidad ha sido la gran expansión de los medios favorables al Gobierno, el abuso de la cadena oficial para larguísimos comentarios partidistas y el hostigamiento a sus críticos. Este es el caso específico de la cancelación de la licencia de RCTV y de la venta de Globovisión.

La hostilidad de Chávez hacia los medios independientes se ve cada día más en los gobiernos de carácter populista, como en el de Argentina y Ecuador, entre otros .

Estos presidentes elegidos democráticamente tienden a ver como un enemigo a quienes reportan una realidad distinta a la que promueve el Gobierno. Se creen que el voto popular los hace dueños de la verdad y le dan la libertad de hacer lo que quieran, comportándose como si los periodistas fueran los enemigos.

Chávez, como cualquier político, ha sido un comunicador interesado en promover su Gobierno y su figura, pero de periodismo nada. Esta designación es otro reconocimiento exagerado a su persona y un nuevo desprecio a la libertad de expresión en Venezuela .