La Copa Confederaciones se inaugura con una fusión de tradiciones y culturas

La cultura y las tradiciones de Brasil, Japón, Italia, México, España, Uruguay, Nigeria y Tahití, países que disputan la Copa Confederaciones, se fundieron hoy en la ceremonia de inauguración del evento, aclamada por cerca de 70.000 personas. La jefa de Estado brasileña, Dilma Rousseff, y el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, inauguraron hoy la Copa Confederaciones en medio de un sonoro abucheo con que les recibieron las tribunas del estadio Nacional de Brasilia.
La Copa Confederaciones se inaugura con una fusión de tradiciones y culturas
Imagen de la ceremonia de inauguración de la Copa Confederaciones 2013 que ha tenido lugar hoy sobre el césped del estadio Nacional de Brasilia, en Brasil. EFE

Brasilia, 15 jun (EFE).- La cultura y las tradiciones de Brasil, Japón, Italia, México, España, Uruguay, Nigeria y Tahití, países que disputan la Copa Confederaciones, se fundieron hoy en la ceremonia de inauguración del evento, aclamada por cerca de 70.000 personas.

Brasilia, 15 jun (EFE).- La jefa de Estado brasileña, Dilma Rousseff, y el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, inauguraron hoy la Copa Confederaciones en medio de un sonoro abucheo con que les recibieron las tribunas del estadio Nacional de Brasilia.

Un gran mosaico humano desplegado sobre el césped del estadio Nacional de Brasilia le dio la bienvenida al público con frases en portugués e inglés, que precedieron al ingreso de 2.800 actores, bailarines y voluntarios con trajes típicos y banderas de cada país.

Bajo estruendosos gritos de desaprobación, Blatter declaró que la FIFA y los aficionados “están todos unidos para una fiesta del fútbol en el país pentacampeón” y expresó su “placer” por darle la “bienvenida” al estadio a “las autoridades brasileñas y a la presidenta Dilma Rousseff”.

El espacio natural de los futbolistas fue ocupado entonces por sevillanas españolas, gauchos uruguayos, charros mexicanos, geishas japonesas, polinesias tahitianas, cocineros italianos, guerreros nigerianos e indios brasileños.

El abucheo no cesaba y el presidente de la FIFA increpó al público: “Amigos brasileños, ¿dónde está el respeto al fair play?”, tras lo cual pasó la palabra a Rousseff, quien no disimulaba su malestar.

Tomados de la mano, expandieron sobre el césped enormes paños formando el mapa de Brasil e incluso el océano Atlántico, formado por bailarines ataviados de azul que con su danza simulaban las olas.

“Declaro oficialmente abierta la Copa de las Confederaciones 2013”, dijo solamente la presidenta, con el disgusto estampado en el rostro.

Todos los participantes se unieron luego en un solo baile y formaron un pequeño campo de fútbol dentro del terreno del estadio Nacional, sobre el que grandes muñecos-jugadores disputaron un “partido” que culminó con un gol gritado a coro por el público.

Tras esas breves palabras, los himnos de ambos países acallaron las protestas, con ambos equipos ya en campo.

El espectáculo de apertura estuvo a cargo del director artístico Paulo Barros, uno de los grandes creativos del famoso Carnaval de Río de Janeiro, que estuvo presente en la fiesta sobre todo a través de la música, que se paseó durante buena parte de la ceremonia por la tradicional samba carioca.

El breve acto, que duró unos 25 minutos, concluyó cuando los actores, bailarines y voluntarios se escondieron debajo de una gran bandera con los emblemas de la FIFA y de la Copa Confederaciones.

Los participantes recibieron una sonora ovación del público, que se alistó entonces para presenciar el primer partido del torneo, que disputarán las selecciones de Brasil y Japón.