TESTOSTERONA AFECTA ARTRITIS

Los hombres con niveles bajos de la hormona testosterona pueden tener mayor riesgo de desarrollar artritis reumatoide, que causa dolor, inflamación, rigidez y también pérdida de la función en las articulaciones.

En un estudio publicado en la revista Annals of the Rheumatic Diseases, se analizaron muestras de sangre de 104 hombres que posteriormente desarrollaron artritis reumatoide y de 174 hombres de la misma edad que no desarrollaron la enfermedad.

El tiempo entre la extracción de la sangre y el diagnóstico de artritis reumatoide fue poco menos de 13 años (pero varió de uno a 28 años).

Después de tener en cuenta otros factores de riesgo de la artritis (como el hábito de fumar y el peso), los investigadores hallaron que los hombres con los niveles más bajos de testosterona tenían más probabilidades de desarrollar la enfermedad.

Estos hombres también tenían un nivel mucho más alto de la hormona folículo-estimulante (que se relaciona con la madurez sexual y la reproducción), antes de que les diagnosticaran la artritis reumatoide.

Estos hallazgos sugieren que los cambios hormonales se producen antes de que se desarrolle la artritis reumatoide y podrían también influir en la gravedad de la enfermedad.

Al parecer sí hay relación entre el divorcio y el cigarrillo.

Los hijos e hijas de padres divorciados tienen mayores probabilidades de empezar a fumar y adquirir el hábito que los hijos de familias intactas, indica un análisis de 19,000 estadounidenses realizado en la Universidad de Toronto y cuyos resultados han sido publicados en la revista Public Health.

Los autores del estudio describieron la relación del divorcio y el cigarrillo ciertamente “perturbadora” y aunque no pudieron determinar exactamente la causa, sugieren que los hijos, molestos y dolidos por el divorcio de sus padres utilizan el cigarrillo como un mecanismo de defensa que les permite regular y controlar sus emociones y el estrés.

Ahora es necesario realizar más investigaciones al respecto que puedan ayudar a desarrollar programas preventivos para evitar que los hijos adquieran este hábito si a caso las familias atraviesan un proceso de divorcio.