Gana o dice adiós

México busca un milagro ante Brasil, que quiere cobrar viejas cuentas

FORTALEZA, Brasil (EFE).— Brasil juega hoy por la clasificación para las semifinales de la Copa Confederaciones y para intentar cobrarle cuentas pendientes a México, una selección que está obligada a ganar para continuar viva en el torneo.

El partido también brindará un interesante duelo entre dos figuras en boga: Neymar, flamante fichaje del Barcelona, y el mexicano Javier “Chicharito” Hernández, delantero del Manchester United.

Ayer, al llegar el Tri a Fortaleza, los aficionados mostraron su descontento con el timonel José Manuel de la Torre.

Tras su pésimo paso por el Hexagonal de la Concacaf y luego de caer ante Italia, seguidores del Tri que se dieron cita para recibir a la selección demandaron a gritos la salida del “Chepo”.

El equipo anfitrión debutó con victoria ante Japón (3-0) y podría pavimentar la ruta a la siguiente fase si doblega a los aztecas, que no se pueden permitir otro resbalón, por lo que se defenderán como gatos boca arriba.

El Tri siempre es “una piedra en el zapato” de Brasil, en palabras de su técnico Luiz Felipe Scolari, quien no olvida las últimas derrotas de la “canarinha” aunque él no estuviera en el banquillo y solo fuera uno más de los “torcedores”.

México venció a Brasil 2-0 en su último cruce, un amistoso jugado en 2013 en Estados Unidos, y lo que fue más doloroso: le ganó la final de los Juegos Olímpicos de Londres por 2-1.

México contará hoy con cinco campeones olímpicos y Brasil con seis jugadores que sufrieron en carne propia el golpe de la final olímpica.

Al margen del condimento emocional, el partido de esta segunda jornada de la Copa Confederaciones será decisivo para ambos equipos, en especial para México, que podría decir adiós al torneo.

Por ello se espera que De la Torre repita su once que juega con las líneas muy juntas —lo que dio muchos problemas a Italia— y contragolpea aprovechando la rapidez de Giovani dos Santos y del “Chicharito”.

Brasil últimamente ha tenido dificultades cuando se enfrentó a equipos que saben cerrarse atrás y el propio Neymar, quien se siente más cómodo con espacios, suele disminuir su rendimiento.

El equipo ha mostrado una evolución paulatina desde que “Felipao” regresó al banquillo a comienzos de este año y exhibió su mejor cara en la victoria sobre Japón, un equipo con mucha menos enjundia que el que le espera hoy en Fortaleza.

De inicio, Brasil repetirá el equipo titular de sus últimos partidos, con lo que Scolari también pretende mejorar la compenetración y el juego en equipo.