Para combatir el déficit

El déficit de presupuesto y la deuda federal son una prioridad para el Congreso que se debate entre los recortes del gasto social y el aumento de impuestos. Ahora hay una nueva alternativa de ahorro: la reforma integral de inmigración.

El reporte reciente de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), cuya función es evaluar imparcialmente el costo de los proyectos de ley propuestos, estimó que cerca de ocho millones de personas se legalizarán con la S.744. El CBO y el Comité Conjunto sobre Impuestos (JCT) —que cumple una función similar al CBO, pero con respecto a los impuestos— calcularon que el costo será de 262 mil millones de dólares entre 2014-2023 y que el ingreso federal aumentará en 459 mil millones en el mismo período. O sea que la reforma dejará un ganancia de 197 mil millones de dólares durante 10 años.

En el debate migratorio se manejan muchas cifras, que van a favor o en contra del impacto económico de la legalización de los indocumentados. Que no quepa duda que, para efectos prácticos, los números del CBO y JCT son los correctos.

Esta es una cantidad de dinero significativa que debería ayudar a los esfuerzos de la Cámara Baja para reducir el déficit .

La reforma significa un ahorro mucho más eficiente que eliminar 1,300 millones en desarrollo comunitario dirigido a barrios y viviendas de bajos ingresos. También es mayor a los 21 mil millones —en una década— que se quiere ahorrar cortando el programa de cupones de comida a cerca de dos millones de personas de bajos ingresos, en su mayoría trabajadores pobres, niños y retirados.

Los fondos originados por la reforma pueden evitar numerosos recortes de presupuesto propuestos por la Cámara de Representantes. El problema es que contradice dos principios falsos predominantes : la reducción de gastos es la única manera de equilibrar el presupuesto y los indocumentados son una carga al fisco.

Lamentablemente parece que la mayoría de la Cámara Baja no es tan sincera en solucionar el déficit como para aceptar la reforma migratoria por su impacto económico o es tan rabiosamente antiinmigrante como para preferir el déficit y la crisis fiscal antes de legalizar a los indocumentados.