China tiene de nuevo la computadora más poderosa del mundo

Con 33.86 Ptaflops de velocidad, la supercomputadora china Tianhe rebasa por casi dos veces su velocidad a la estadounidense "Cray Titan" que corre a 17.59 Petaflops.
China tiene de nuevo la computadora más poderosa del mundo
La computadora china Tianhe 2 pone al país asiático a la cabeza de la tecnología mundial.
Foto: EFE

Ingenieros militares chinos desarrollaron una supercomputadora capaz de calcular 33 mil 860 billones de operaciones por segundo (33.86 petaflops), la “Tianhe 2″ (“Río del Cielo”) que dobla los 17.59 petaflops del “Cray Titan” estadounidense.

Así, la supercomputadroa de Estados Unidos quedó relegada al segundo puesto por la reciente creación de la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa en Changsha, publicó la agencia Xinhua.

Sin embargo, “Tianhe 2″ también contó con la cooperación de la firma tecnológica china Inspur y utiliza un sistema operativo Linux, al igual que las supercomputadoras más veloces a nivel mundial.

La computadora china logró picos de velocidad de hasta 54 mil 900 billones de operaciones por segundo (54.96 petaflops), añadió Xinhua, dejando muy por debajo a su antecesora, la “Tianhe 1″, con una velocidad de 2.56 petaflops.

“Tianhe 1″ fue –a su salida– la más rápida del mundo en su género. Título que sostuvo de noviembre de 2010 a junio de 2011, siendo desplazada entonces por la japonesa “Fujitsu K”.

Por su parte, la International Supercomputing Conference dio a conocer la lista de las 500 máquinas más potentes del orbe, a propósito de la incesante contienda de las potencias mundiales por disponer de la tecnología informática más veloz.

Los 10 primeros puestos son acaparados por máquinas de China, EU, Japón y Alemania, mientras que el primer equipo diseñado en Latinoamérica que aparece en la lista es el Grifo04 de Brasil, en el lugar 122, operado por la compañía Petrobras.

De esta manera, la lista elaborada cada dos meses por universidades alemanas y estadounidenses, supone la oficialización del récord, aunque lleva a la siguiente pregunta: ¿Por cuánto tiempo más?