Buscan pierna artificial robada

Prótesis ortopédica tiene un valor entre 30 mil y 60 mildólares

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SANTA ANA .— Las autoridades del Condado Orange buscan al delincuente que se dio a la fuga en un vehículo robado con la pierna artificial de alta tecnología de un hombre.

Juan Hernández, de 53 años, de Santa Ana, dejó la pierna ortopédica, con un valor entre 30,000 y 60,000 dólares, dentro de su camioneta pickup para usar en vez la silla de ruedas durante la visita que él y su familia realizó a Knott’s Berry Farm el mes pasado.

Cuando la familia regresó al estacionamiento a eso de las 10 p.m. del 26 de mayo, cayó en la cuenta de que alguien había robado su camioneta pickup Chevy Silverado 2007, llevándose la pierna artificial en su interior.

“Pensé que le iba a dar un ataque al corazón”, informó Carmen, la esposa de Hernández, al periódico The Orange County Register .

En noviembre de 2010, Hernández perdió la pierna a la altura de la rodilla cuando un supuesto vándalo de graffiti lo atropelló con un Ford Bronco, como consecuencia del enfrentamiento ocurrido frente a su hogar en Santa Ana, informó la policía. El vehículo empujó a Hernández, haciéndolo atravesar de un muro de bloques y hierro forjado de 5 pies de altura, quedando atrapado debajo del vehículo hasta que dio marcha atrás.

Las autoridades policiales a cargo de la investigación de este caso han ofrecido una recompensa de 10,000 dólares por cualquier información que conlleve al arresto de José Berruette, de 24 años, que se cree se fugó a México.

El ataque se incluyó como parte de un episodio del programa de televisión America’s Most Wanted y los productores del programa lograron que un fabricante de aparatos ortopédicos le donara a Hernández una pierna hecha a medida, informó el cabo Anthony Bertagna a City News Service.

Hernández afirmó que su pierna artificial incluía una rodilla controlada por computadora que le permitía salir a caminar y visitar el gimnasio.

“Era la pierna perfecta”, informó Hernández a The Register el día jueves, mientras miraba jugar a sus nietos desde la silla de ruedas. “Tenía un poco más de un año de uso y podía caminar bien con ella”.

“Tengo mi silla de ruedas y las muletas, pero preferiría estar caminando”, dice Hernández.

Se espera que Hernández reciba una pierna nueva, pero no es seguro si será tan sofisticada como la pierna artificial que le robaron.

Hernández dice que se arrepiente de no haber dejado la pierna en su hogar el día del robo.

“Sólo Dios sabe porqué pasan estas cosas, por lo menos sigo vivo y tengo a mi familia que me apoya”, dijo Hernández. “A veces, cuando veo que me falta una pierna, pienso que las cosas podrían ser peores. Esa noche podría haberme muerto y no fue así”.