Supremo se sacude en caso de Acción Afirmativa

Supremo se sacude en caso de Acción Afirmativa
Abigail Fisher (d) demandó a la Universidad de Texas por no haberla aceptado basándose en el criterio de acción afirmativa.
Foto: ap

Washington/EFE — El Tribunal Supremo de EE.UU. no se pronunció ayer sobre la vigencia de los criterios de Acción Afirmativa o discriminación positiva en el acceso a las universidades y remitió de nuevo el caso sobre la Universidad de Texas a un tribunal de rango inferior.

Los juec es del Supremo determinaron por siete votos a uno (la magistrada Elena Kagan se abstuvo) que la corte de apelaciones que previamente se hizo cargo del caso y dio la razón a la universidad que no había obrado según los procedimientos pertinentes durante el juicio.

El único juez que disintió del dictamen de sus colegas fue la magistrada progresista Ruth Bader Ginsburg.

El fallo del Supremo indica que esta Corte debió analizar con mayor precisión y detalle los criterios aplicados por el centro educativo, por lo que le ordenó reconsiderar el caso para que “el proceso de admisiones pueda ser juzgado bajo un análisis adecuado”, según explicó el magistrado Anthony Kennedy.

Por tanto, la demanda de Abigail Noel Fisher, una joven blanca que demandó a la Universidad de Texas por no admitirla como alumna al aplicar criterios de discriminación positiva en favor de negros e hispanos volverá a la Corte de apelaciones del Quinto Circuito federal de EE.UU.

En 2008 Fisher, quien “soñaba” con estudiar en la Universidad de Texas, una de las más reconocidas del país, demandó a ese centro por no admitirla como alumna cuando terminó la secundaria.

Según sus abogados, Fisher se vio perjudicada por los criterios de discriminación positiva que la Universidad de Texas aplica en algunos casos y que dan prioridad a los jóvenes pertenecientes a minorías, especialmente afroamericanos e hispanos.

Fisher no figuraba entre el 10 % de los alumnos con mejores calificaciones de cada secundaria de Texas que por ley estatal pueden acceder automáticamente a la universidad, sino en otro grupo en el que se evalúan calificaciones y otros aspectos como la raza.

La joven argumenta que algunos de sus compañeros en la secundaria con calificaciones y desempeño similar fueron admitidos, y la “única diferencia” era el “color” de s u piel.

Una sentencia favorable a la demandante hubiera implicado la anulación de programas de discriminación positiva vigentes en universidades del país.