Propiedad en pugna en Glassell Park

Ciudadanos y políticos divididos entre un parque o un negocio de autos
Propiedad en pugna en Glassell Park
El concejal saliente El Reyes propone vender el lote a un concesionario de una firma automotriz que ya lo renta como estacionamiento; pero Gil Cedillo está pidiendo que se construya un parque. Algunos residentes creen que falta un espacio verde en esa área.
Foto: La Opinion J. Emilio Flores

Es mediodía y decenas de adolescentes salen de la escuela Los Ángeles River, en Glassell Park. Afuera les esperan la transitada San Fernando Road, negocios y locales abandonados. Algunos creen que falta un espacio verde en la entrada principal del plantel, aunque otros se oponen.

“Si construyen un parque sería una chulada”, dice Jessie Ruiz, vecino del área desde hace 30 años. “No hace falta, hay otro parque allá abajo que está lo suficientemente grande”, comenta Daniela Lozada.

Los residentes parecen estar tan divididos sobre el futuro de la propiedad, que pertenece al gobierno de Los Ángeles, como lo están los concejales saliente y entrante de esa jurisdicción (Distrito 1), Ed Reyes y Gil Cedillo, respectivamente.

El primero propone vender el lote a un concesionario de la automotriz Kia (que ya lo renta como estacionamiento), pero el segundo está pidiendo que se construya un parque.

Ambos reclaman que hay un trasfondo político en este debate. Cedillo afirma que la transacción, establecida en 427 mil dólares, fue acelerada antes de su llegada al Cabildo para favorecer al dueño del negocio, Onnik Mehrabian, quien donó $15,000 a su rival José Gardea, jefe de personal de Reyes.

“¿Por qué la urgencia?”, preguntaba el edil electo a sus futuros colegas el pasado 4 de junio, cuando se consideró la venta de la propiedad. “Esto no puede ser, como algunos sugieren, un asunto en el cual contribuciones son hechas en la urgencia de una campaña”, expresó poco antes de que la propuesta fuese aprobada por el Concilio.

El tema regresará el viernes para someterse a un voto definitivo.

Mientras que Reyes considera que en ese lugar es más benéfico una agencia automotriz que un área de esparcimiento. “Preservamos un negocio que trae 3.5 millones de dólares cada año en impuestos, sostiene más de cien empleos, es algo muy importante para la comunidad”, afirmó.

Gardea, por su parte, indicó que la propiedad está contaminada. “Es triste que la política se involucre de esa forma en un proyecto tan importante para los residentes”, comentó.

Pero la polémica no para ahí. A Cedillo se le acusa de amedrentar a Mehrabian por haber apoyado a su contrincante en las urnas. Este martes él no estuvo disponible para dar un comentario, pero negó dichos señalamientos al matutino Los Angeles Times, el primero en reportar sobre la pugna.

Si bien a unas cuadras del lote en cuestión hay dos parques, algunos activistas se han puesto del lado de Cedillo pidiendo más áreas verdes en ese vecindario. “Mi preocupación es la seguridad de los estudiantes [del plantel Los Ángeles River]. Esta parcela puede ser usada para ofrecerles más seguridad por el tráfico alrededor de la San Fernando”, dijo Marian Magaña, vecina del lugar por 35 años.

Otras voces no piensan así: “¿Para qué más parques si hay uno grande muy cerca?”, opinó un residente del barrio. “El hombre [el dueño del concesionario] está haciendo negocio ahí”, señaló.

El 66% de los habitantes de Glassell Park son latinos, según la Oficina del Censo.