Con una larga lista de ‘rivales’ políticos

Evitar una contienda electoral contra el gobernador de California, Jerry Brown, es una decisión atinada del alcalde saliente de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, aunque eso no significa que le será fácil alcanzar el cargo cuando aquel esté fuera del camino, según analistas políticos.

“En este momento no veo que tenga más oportunidades que alguien más que pueda estar en esa carrera”, señala Jaime Regalado, profesor emérito de la universidad Cal State LA. “Para triunfar necesita una fuerte coalición entre latinos y sindicatos en grandes centros poblacionales de California”, agrega.

Brown, de 75 años, no ha hecho una declaración formal sobre su permanencia en el puesto, pero se cree que es muy probable que eso ocurra. En ese caso, la silla estaría disponible hasta el 2018.

En la lista de posibles competidores están el vicegobernador Gavin Newson, la procuradora general Kamala Harris, el congresista Kevin McCarthy, el juez Jim Gray y el exvicegobernador Abel Maldonado.

“Esta vez será más difícil”, dice María Elena Durazo, secretaria-tesorera de la Federación de Sindicatos del condado de Los Ángeles. “No será como cuando compitió para alcalde”, agrega.

Raph Sonenshein, director del Instituto Edmund G. “Pat” Brown, indica que los planes de Villaraigosa estarán ligados a lo que decida el actual gobernador en las próximas semanas, puesto que ha sido un funcionario con mucha simpatía. “Si es paciente y hace cosas productivas de ahora al momento en que esté disponible la oficina, él será un candidato de peso”, comenta.

Pareciera que por ahora los dos contrincantes de mayor peso para Villaraigosa serían Newson, exalcalde de San Francisco y vicegobernador desde 2011, y Harris, quien hace tres años ganó la Procuraduría General, luego de ser la primera mujer en la Fiscalía de Distrito de San Francisco. Ambos ya tienen rato recaudando fondos en el norte del estado para concretar sus aspiraciones políticas.

Los votantes californianos aún tienen fresca la pasada carrera por la gubernatura, que se convirtió en la más cara en la historia de las elecciones no presidenciales, por los 142 millones de dólares que gastó la candidata perdedora, la republicana Meg Whitman. La diferencia con Brown fue de 10 a 1.

“Es muy probable que tenga mucha competencia”, insiste Regalado sobre lo que le espera al alcalde.

Villaraigosa afirma que no está preocupado por el peso de los otros aspirantes y subraya que sabe bien que las elecciones son complicadas. “Nadie pensó que era posible, ni mis amigos más cercanos”, dice sobre su ascenso a la Alcaldía, que alcanzó en 2005 luego de ser derrotado cuatro años antes.

“Cualquiera que me conozca diría: ‘no lo abandones'”, comenta el funcionario, quien asegura ser una persona competente para dirigir el rumbo de una entidad con 38 millones de habitantes y considerada una de las principales economías del mundo. “Yo sé todo lo que se debe hacer: he sido presidente de la Asamblea estatal, concejal y alcalde de la ciudad más grande de California”, enumera.