Mandela está en estado crítico

Aunque estable, familia no descarta una muerte 'inminente'
Mandela    está en estado crítico
Un grupo de seguidores del Congreso Nacional Africano sostiene velas mientras oran por Mandela.
Foto: EFE

JOHANNESBURGO.— El expresidente sudafricano Nelson Mandela sigue en estado crítico y, aunque su familia no descarta una muerte “inminente”, su situación se ha tornado estable tras experimentar una leve mejoría.

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, confirmó ayer que la salud del exmandatario “ha mejorado durante la noche”, citando a los médicos que tratan al antiguo estadista.

“Está mucho mejor hoy de lo que estaba cuando le vi anoche (miércoles)”, agregó el jefe del Estado, quien visitó ayer de nuevo a Mandela en el hospital de Pretoria en el que se encuentra ingresado desde el pasado día 8 por la recaída de una infección pulmonar.

Las noticias de la ligera mejoría del icono de la lucha contra el régimen racista del apartheid se divulgaron después de varias señales de alarma.

La hija mayor de Madiba -como se conoce popularmente al líder antiapartheid” en Sudáfrica-, Makaziwe Mandela, había asegurado poco antes a la radio pública sudafricana SAFM que su padre estaba en estado “muy crítico.”

Makaziwe Mandela había dicho también que Madiba seguía abriendo los ojos y “reaccionaba al tacto”, si bien reconoció que “no tiene buen aspecto y puede pasar cualquier cosa de forma inminente”.

A primera hora de la mañana el portavoz presidencial, Mac Maharaj, anunciaba que el estado de Mandela, de 94 años, “había empeorado”.

Ciudadanos de todas las clases y razas, entre ellos un gran número de niños, dejaron flores y expresaron su reconocimiento al expresidente en coloridas tarjetas y cartulinas.

Y ayer a última hora de la noche, Zuma cancelaba un viaje a Mozambique previsto para hoy tras visitar a Madiba y hallarse éste en la misma situación crítica que vive desde el domingo.

Tras el impacto de las malas noticias -que el último parte de Zuma sólo ha conseguido rebajar moderadamente-, las inmediaciones del Medi-Clinic Heart Hospital, donde está internado el primer presidente negro de Sudáfrica, vivió hoy su jornada más agitada.

Además de las entradas y salidas de los miembros de la familia -más frecuentes que en días anteriores-, las puertas del centro médico vieron ayer la mayor peregrinación hasta la fecha de admiradores de Madiba, que aglutinó a cientos de personas.

La verja exterior del hospital se ha convertido en un vistoso mural con imágenes pegadas de Mandela y lemas como “Tú siempre serás nuestro héroe” o “Por favor recupérate” en homenaje al padre de la democracia multirracial sudafricana.

“Sólo queremos que se recupere”, dijo con lágrimas en los ojos Lupita Marcos, una ciudadana española residente en Sudáfrica, en declaraciones recogidas por la agencia local de noticias Sapa.

A las habituales oraciones de grupos religiosos, se sumaron ayer más de diez autobuses de ruidosos militantes del gubernamental Congreso Nacional Africano (CNA), que el propio Mandela lideró en el pasado.

Además de repartir propaganda del partido, los militantes han entonado viejos himnos de la batalla contra la dominación racista de la minoría blanca en Sudáfrica.

La dirección del CNA -en cuyas filas luchó Mandela contra el apartheid- convocó ayer a todos los sudafricanos a unirse en una multitudinaria oración nacional por Madiba, que tiene su epicentro a pocas manzanas del hospital de Pretoria donde está ingresado.

Otros líderes del partido han comenzado a congregarse ante la casa que tuvo Madiba en el antiguo inmenso gueto negro de Soweto, para celebrar una vigilia que honre al mítico activista.

Vestidos con los colores amarillo, verde y negro del CNA, los primeros afiliados y simpatizantes en llegar llevaban carteles con el anagrama del partido y el rostro de Mandela, junto al que podían leerse mensajes como “Siempre serás nuestra inspiración”.

Nelson Mandela se ganó la admiración del mundo por conseguir, tras cuatro décadas de “apartheid”, un equilibrio entre “los miedos de los blancos y las aspiraciones de los negros”, que celebran hoy en su hora más difícil su faceta de libertador.

La decidida apuesta de Madiba por la reconciliación y la convivencia en la transición modélica que encabezó junto al último presidente del “apartheid”, Frederik De Klerk, le valió a ambos el Premio Nobel de la Paz en 1993.