El Sheriff en Antelope Valley

Al Departamento del Sheriff de Los Ángeles se le siguen sumando controversias, confirmando una imagen de descontrol. Ahora fue el turno de la estaciones de Palmdale y Lancaster para que las autoridades los acusen de discriminar contra las minorías raciales.

La investigación del Departamento de Justicia señaló que los agentes en estas dos ciudades se centran ilegalmente en los afroamericanos, y en menor medida en los latinos.

A los residentes en la vivienda pública se los hace objeto de detenciones injustificadas y con un innecesario uso de fuerza. Las verificaciones para los inquilinos con Sección 8 pasan de ser un trámite burocrático a un operativo policial con el fin de intimidarlos.

El informe también señaló el maltrato otorgado a testigos y víctimas de delitos, especialmente cuando estos son afroamericanos.

El problema de la discriminación ha surgido desde hace años con el crecimiento de las comunidades negras y latinas en el Valle del Antílope. Esta región registró el porcentaje más alto de delitos de odio en el condado de Los Ángeles en 2010, según las autoridades federales.

Es una vergüenza que los agentes del Sheriff sean parte del problema del maltrato a las minorías, en vez de ser una solución. Que sus agentes aparentemente le hagan el juego a las autoridades locales descontentas con el aumento de inquilinos de minorías con beneficios de vivienda a una región golpeada por la crisis económica.

El informe federal es otra confirmación de acciones abusivas e inapropiadas por parte del Departamento del Sheriff. Es positivo que se afirme el hecho de que, en este caso, se esté mejorando el entrenamiento de los agentes, pero se necesita sacudir la estructura tal como ocurrió con el Departamento de Policía de Los Ángeles para que realmente se comporte correctamente..