¿Quién controla tu vida?

No permitas que otras personas te digan qué hacer o decir. Toma el control de tu vida.
¿Quién controla tu vida?
Sólo tú puedes controlar tu vida.
Foto: Shutterstock

Imagínate que vas a subir a tu auto y de momento un compañero de trabajo te pide de favor que le lleve a su casa. Y tú, con la mejor intención, le dices: “Por supuesto, súbete”.

Comienzan a hablar de la vida y de repente te indica que te pares en el carril de emergencia. Piensas que se siente mal, así que te estacionas. Pero te quedas perplejo cuando te exige: “Cambia esa estación de radio, estoy mareado con tantas rancheras. Además, vas a paso de tortuga y me van cerrar la tintorería. Bájate que quiero manejar”.

¿Qué harías en una situación como esta? Seguramente, le dirías: “¿Cómo? ¡Estás loco! Este es mi auto y aquí mando yo”. Sin duda, no permitirías que nadie controlara tu auto y mucho menos te dijera lo que tienes que hacer.

Sin embargo, por absurdo que parezca, en otras circunstancias le entregas el control de tu vida a otras personas. ¿Cuántas veces has hecho algo en contra de tu voluntad para evitar que otro se enoje?

Conozco mujeres que se han alejado de sus amistades porque su pareja no simpatizaba con ellos. Otras que no continuaron una carrera porque su marido les dijo: “¿Cómo le vas a dedicar tiempo a tus hijos si te pasas metida en la oficina?”. También sé de hombres que no pueden ni tan siquiera ir a tomarse una cerveza con los amigos porque sus esposas los tienen dominados.

¿Quien está en control de tu vida? Si no ere tú, es porque has cedido tu poder a otro y es hora de retomarlo. Todo lo que tienes que hacer es enfrentar el miedo a ser criticado o abandonado. Recuerda que no estás haciendo nada ilegal, injusto o absurdo. Aquel que se enoje o te deje porque haces lo que disfrutas, es un egoísta que sólo vela por su bienestar. Quien te ama se deleitará en complacerte y jamás querrá controlarte.

Además, ¿sabías que las personas que se sienten en control de sus vidas, no sólo son más felices y optimistas… ¡sino hasta más saludables¡? No hay mejor sensación en el mundo que hacer lo que a uno le gusta y le da placer.