Los archivos de LAPD

Uno de los mandatos que recibió Charlie Beck al ser nombrado jefe del Departamento de Policía de Los Angeles fue el de poner orden en la burocracia interna del LAPD. Hoy sabemos que uno de los mayores y persistentes problemas es el de la falta de un sistema ordenado de archivo y control de las demandas que los propios oficiales presentan contra el departamento y que hoy en día alcanzan a casi el 30% del total pagado por LAPD en demandas judiciales. Una auditoría reciente reveló que más de 30 millones de los 110 millones pagados en los últimos cinco años pertenecen a demandas internas de oficiales contra su empleador. El problema está en que un sistema de control interno de estas demandas no puede funcionar efectivamente mientras exista otro grave problema: el desorden en los archivos, la destrucción de documentos de demandas pasadas y en general una falta de sistematización del material que podría ofrecer la información suficiente para resolver el problema.

El LAPD ha cambiado mucho, y para bien, en los últimos 15 años de reformas que como todos recordamos, costaron mucha sangre, sudor y lágrimas a la ciudad y a sus líderes. Ese departamento moderno y abierto al escrutinio debe ahora también tomar control de su burocracia interna para evitar gastos excesivos en momentos en que la ciudad no puede darse el lujo de tirar millones por la borda.

Hay que asegurarse de que se impone un sistema interno de monitoreo de estos casos o demandas para poder analizar por qué se elevan, y cómo hacer para reducirlas. Primero hay que tener la información y luego analizarla para aplicar soluciones. Sin una cosa es muy difícil la otra. Y es preciso recordar que este es dinero de los contribuyentes de Los Angeles que preferirímos se gastara en seguridad pública y no en cubrir desaguisados de archivo.