Dodgers frente al ‘milagro’ de remontar

Y se dio el milagro. Los Dodgers regresaron y están así de cerca de pelear por algo más allá de su dignidad. Es cierto que siguen jugando por abajo de .500, pero como esta es la Division más mala de todo el beisbol, la combinación de resultados de sus enemigos les facilitó el camino y ahora están segundos a tres juegos y medio de los Diamondbacks de Arizona contra los que iniciaron una serie endiablada que puede acercarlos a dos juegos del primer lugar y ponerlos cerca del siempre soñado .500 o alejarlos tanto como a ocho juegos.

Ya habíamos dicho que en octubre no hay milagros, y que por tanto los actos de heroísmo y las remontadas de leyenda se hacen en el tramo corrido de la temporada cuando el calendario tiene tela para cortar.

Y ahí vienen los Dodgers con (8-3) en sus últimos once. Favorecidos porque Rockies tienen (3-7), Gigantes esta (2-8) y Padres (1-9).

Suerte se llama eso. Aunque justo es decir que en el mes y unos pocos días que lleva Yasiel Puig, período en el que han jugado un total de 33 partidos, tienen 20-13. Antes de llegar el sensacional novato cubano los de “Dodgertown” acumulaban un penosito 23-32.

Puig les cambió la suerte y le cambió el signo a sus números, que de todos modos siguen siendo malos.

Y sí, podemos estar cerca de ver a Dodgers en lo alto y no va a importar que sea porque están en una División donde cuatro de sus integrantes están por abajo de .500 y en la que el puntero tiene el peor récord de cualquera de los líderes de las otras cinco divisiones

Para dejar una mirada positiva digamos que es la división en la que juegan los Gigantes, campeones mundiales que vapulearon a los glotones equipos de la Liga Americana, primero Rangers y hace un año a Tigres para ganar la Serie Mundial dos veces en tres años.

No serán tan malos, reprocha usted, y tiene razón.

ESTRELLAS Y….

Y bueno con el coqueto estadio de los Mets esperando al arranque del Juego de Estrellas a partir del próximo lunes en la Gran Manzana, ya son muchos los que apartaron pasajes para ellos y sus familias y algunos de los intocables de antes que lo verán por la televisión.

Fantástico ver de nuevo una auténtica estrella como a Joe Mauer, en su décima cita de los mejores, y también ver por primera vez al sorprendente Chris Davis, el inefable jonronero que amenaza todos los récords de vuelcercas en esta temporada.

Grandísimo saludar a un clásico como David Ortiz al que retiraban hace tres años y que sigue siendo un fenómeno de carisma y de nivel de pelotero.

Mención aparte para el gran Miguelón Cabrera que después de ganar la Triple Corona, no podía hacer menos que estar en este su noveno All Stars.

Una delicia que Mike Trout pueda lucirse en Nueva York cerca de su familia de Nueva Jersey.

Y en la misma Liga Americana la oportunidad para despedir al gran Mariano Rivera en el año final de sus carrera y en su Juego de Estrellas número 15 en 17 años.

EN LA NACIONAL… Con excepción de Carlos Beltrán, Joey Votto y David Wright en los jugadores de posición, hay nombres jóvenes en la Liga Nacional.

Consagrados como Yadier Molina, Brandon Phillips y Troy Tulowitzki.

Un recién llegado como Carlos González también de Colorado y por encimade todos la figura extraordinaria de Bryce Harper el portentoso jardinero de Washington que repite temporada mágica y repite visita al All Stars.

GRAFFITI: Después de reaparecer bateando hit en Texas, más de uno sugirió que Manny Ramírez fuera al Juego de Estrellas.

Luego la seguimos