Los cupcakes esconden ricas sorpresas

Preparar un cupcake dulce o salado le permitirá consentir a la familia.
Los cupcakes esconden ricas sorpresas
Los cupcakes esconden ricas sorpresas.
Foto: Agencia Reforma

Con relleno diferente y cobertura creativa es como los cupcakes atrapan desde el primer bocado a quienes los degustan.

Hoy es posible encontrar muchas recetas de este singular postre. Tan sólo en la web es posible ubicar un millón 810 mil resultados.

La diferencia de cada uno radica en la creatividad y humor que se le ponga, ya sea para atreverse a mezclar sabores, colores y texturas, pues son preparaciones a las que se les puede adaptar cualquier tema.

Karla Suvalsky, instructora de cocina, señala que para rellenar un cupcake se retira parte del pan de la parte de arriba con la ayuda de una cuchara parisién.

“Se le quitan dos bolitas de la parte de arriba, para después ya poderlo rellenar, ya sea de crema pastelera, ganache o un trozo de chocolate”, recomienda. “Después se le pone lo que se le retiró, asemejando una tapa; entonces ya se le colocaría el frosting“.

Algunos rellenos que se pueden utilizar son el ganache, las cremas pasteleras y mermeladas, o bien ingredientes en trozos, como fresas y chocolate.

Ya elaborados los cupcakes, Suvalsky recomienda guardarlos en refrigeración de tres a cuatro días, mientras que congelados durarían hasta tres meses, sin relleno ni cobertura.

En el caso de hacer estas preparaciones en versiones saladas, Irving Quiroz, chef ejecutivo de Theurel & Thomas, explica que se pueden usar los mismo moldes.

“La idea es usar los moldes para cupcakes que están en casa o incluso también moldes de barra para que quede un panqué familiar”, detalla.

De igual forma que los dulces, estos panecillos salados se pueden valer de la creatividad de quien los elabora y de la versatilidad de la receta base para crear versiones que sorprendan. “Se le pueden agregar a la mezcla o masa algunas cosas extras, como nueces, almendras, aceitunas, anchoas y quesos”, indica el chef.

Mientras que para el frosting, Quiroz propone crear uno a partir de un queso y una lata de atún.

“Para la cubierta se puede moler queso con atún, sal, pimienta y un poco de mantequilla para darle consistencia, y un poco de chile chipotle para ofrecerle un sabor diferente”, dice.

Quiroz expresa que esta preparación en versión salada podría emplearse como entrada, acompañándose con una ensalada.