Vigilia por un latino enfermo

Indocumentado en sus horas finales recibe los rezos de la comunidad

CHICAGO (EFE).— Unas 20 personas realizaron una vigilia en un templo de Chicago (EE.UU.) para pedir por la salud del mexicano indocumentado Elfego Arroyo, quien hace tres meses recibió un trasplante de hígado y se encuentra en estado de coma, informaron ayer líderes de grupos defensores de los inmigrantes.

Arroyo hace parte de un nutrido grupo de 40 indocumentados que necesitan trasplantes y no pueden pagarlos, entre ellos la niña guatemalteca Jade Hércules, de 9 meses y con problemas renales de nacimiento.

La vigilia se llevó a cabo la pasada noche en la misión anglicana Nuestra Señora de Guadalupe, del barrio mexicano La Villita en Chicago (Illinois), se informó.

El estado de salud de Arroyo “es bien difícil, los médicos estiman que se hizo todo lo posible y tiene muy pocas posibilidades de sobrevivir”, dijo a Efe el salvadoreño José Landaverde, pastor de la misión.

Según los médicos, la gravedad no se debería a un rechazo del trasplante sino a consecuencias de ataques epilépticos sufridos por Arroyo desde el domingo, que le habrían provocado muerte cerebral.

David Ansell, uno de los médicos que lo atiende en el Centro Médico Rush de Chicago, señaló a la familia de Arroyo que el próximo paso sería desconectarle el respirador.