Cruel aislamiento

California

Unos 30 mil presos de cárceles de California se ponen en huelga de hambre para protestar por las políticas abusivas de aislamiento indefinido que practica el sistema penitenciario del Estado contra los sospechosos de tener vínculos con pandillas de la prisión.

El aislamiento comporta pasar 22 horas y media al día en pequeñas celdas, a menudo sin ventana, y privados prácticamente de contacto humano. Centenares de ellos llevan más de 10 años recluidos en estas “unidades especiales de seguridad”.

“El confinamiento solitario en California es inhumano. Todo, desde las celdas a la falta de servicios de salud y de oportunidad de rehabilitación, parece específicamente diseñado para deshumanizar prisioneros”, aseguró Angela Wright, de Amnistía Internacional (AI).

Los presos han rehusado desayunar y comer desde el martes 9. Además, 2,300 se han negado a trabajar y asistir a las clases, alegando que están enfermos.

Si bien estos 30 mil presos de 33 cárceles californiana están en huelga de hambre, oficialmente su situación de ayuno no ha sido reconocida por las autoridades.”Nosotros no consideramos que tenemos una huelga de hambre hasta que dejan de comer nueve comidas de manera consecutiva”, afirmaron.

Aunque ya admiten que el número de participantes es muy superior a una huelga de hambre anterior, realizada en 2011,con las mismas demandas de hoy, en la cual participaron más de seis mil presos en 12 cárceles.

La protesta está organizada por un grupo de condenados en aislamiento solitario de la Prisión Estatal Pelican Bay, una penitenciaría de máxima seguridad cerca de la frontera con Oregon.

Reivindican que se ponga un límite de cinco años a los confinamientos en solitario y que se habiliten programas de educación y rehabilitación para este tipo de presos, así como tener derecho a hacer llamadas telefónicas mensuales.

Activistas alegan que el Departamento de Prisiones y Rehabilitación de California (CDCR) no está cumpliendo con los acuerdos de 2012 y que continúa con prácticas de trato inhumano de reos.

El sistema de prisiones de California actualmente mantiene 10,000 presos en unidades de confinamiento en solitario. Docenas de ellos han pasado más de 20 años en aislamiento en la Prisión Estatal de Pelican Bay.

El Center for Investigative Reporting pasó casi un año recogiendo cientos de fotos, cartas y otros objetos, trazando las vidas solitarias de los hombres detenidos en Pelican Bay porque: “Durante casi un cuarto de siglo, no han permitido que miles de presos en régimen de aislamiento puedan tomarse una fotografía para compartir con su familia o amigos”.

Según el relator especial de la ONU sobre la tortura, el extremo aislamiento socava la salud física y mental básica de los presos

El año pasado, el Departamento de Prisiones y Rehabilitación de California hizo cambios en los criterios utilizados para asignar a los reclusos a los módulos y estableció un “programa gradual” de reincorporación para permitir a los presos ganarse la salida del asilamiento.

Sin embargo, incluso una vez autorizados los presos a iniciar el programa, continúan recluidos en régimen de aislamiento físico y social al menos durante los dos primeros años de su encierro.

Peor, la mayoría de los reclusos de los módulos de aislamiento, ni siquiera han sido admitidos aún en el “programa gradual” de reincorporación.

Según organizaciones de derechos humanos en California más de 4 mil personas continúan en celdas de aislamiento durante varios años seguidos.

Otros estados del país han reducido o cerrado sus unidades de aislamiento por orden judicial o por recortes en los presupuestos.

El año pasado el Centro por Derechos Constitucionales (CCR) que intenta poner fin al confinamiento en solitario por años y décadas de presos para obligarlos a que revelen los movimientos y acciones de las pandillas, presentaron una demanda federal colectiva contra el estado de California. La querella fue presentada a nombre de los reos de la Prisión Estatal Pelican Bay que han pasado entre 10 y 28 años en celdas de confinamiento solitario.

Según los demandantes 85% de los presos en confinamiento solitario en 2011 eran latinos.

“No los mandan ahí por los crímenes que han cometido, sino para forzarlos a declarar y confesar quienes están en las pandillas, pero lo hacen sin suficientes evidencias, sin que los presos tengan derecho a un abogado o porque así lo haya ordenado un juez”, señaló Marilyn McMahon, directora de California Prison Focus, una organización con sede en Oakland que vela por los derechos humanos de los reos.

“Dicen que hay reos que llevan 40 años aislados sin contacto humano’, lamentó.