Triunfo del consumidor

Los consumidores estadounidenses obtuvieron una importante victoria con la confirmación en el Senado de Richard Cordray para encabezar la Oficina de Protección Financiera para el Consumidor (CFPB).

Los republicanos de la Cámara Alta obstaculizaron por más de dos años este nombramiento en disconformidad por la creación del CFPB como parte de la reforma financiera —Ley Dodd-Frank— dedicado específicamente a proteger al público de las maniobras de la industria financiera.

Los opositores del CFPB bloqueaban la nominación con el fin de obtener cambios fundamentales en la agencia a cambio de confirmar a Cordray. Ellos querían quitarle poder, reemplazando la figura única del director por un comité de cinco integrantes y hacer que su presupuesto dependa del Congreso. La idea era crear una burocracia que paralice el proceso de decisiones y, de ser necesario, poder quitarle el financiamiento.

De esta manera, se respondía al interés del sector financiero que no quiere nuevas regulaciones en detrimento del consumidor.

No es para menos la inquietud de Wall Street. Durante el interinato de Cordray se regresó a los consumidores 432 millones de dólares gracias a las acciones de CFPB contra el capital de Financial Corp, American Express y U.S Bancorp. Además, cerca de 125 mil personas ya han reportado quejas sobre bancos, préstamos estudiantiles, agencias de reporte de crédito o cobradores de cuentas.

La confirmación de Cordray se logró mediante negociaciones en el Senado sin afectar la integridad de la agencia. La Ley Dodd-Frank tiene el fin de evitar los excesos cometidos en Wall Street durante la burbuja inmobiliaria. Con Cordray ya confirmado, se espera que el CFPB vele por la protección del consumidor frente a una industria que se aprovecha del desconocimiento de su cliente. Ese es un triunfo para todos.