No culpable, no inocente

Sociedad

El día después del veredicto de no culpable del vigilante blanco que mató a un adolescente negro desarmado hace un año en Florida el presidente Barack Obama se asomó al balcón de la Casa Blanca y llamó a la calma tras el estallido de protestas espontáneas en las calles de Chicago, Washington, Los Ángeles,Oakland, San Francisco.

“La muerte de Trayvon Martín es una tragedia”, dijo el presidente. “Sé que este caso ha levantado pasiones en todo el país. “Sé que estas pasiones podrían intensificarse”, prosiguió, “pero somos un estado de derecho y un jurado ha hablado”, por lo que pidió reflexión y calma.

Pero no fue suficiente; razón por la cual cientos de miles de personas firmaron —en tan sólo dos días— diversas peticiones para que el Departamento de Justicia reabra el caso.

El reverendo Al Sharpton, presidente de la Red de Acción Nacional (NAN),que defiende los derechos civiles de los afroestadunidenses, convocó para el sábado vigilias en cien ciudades del país frente a oficinas federales para reclamar justicia para Trayvon.

“Esto no ha terminado y está lejos de haber concluido”, afirmó.

La negritud de Martin fue para muchos el catalizador de la cadena de eventos que terminaron en su muerte, pues a Zimmerman le habría parecido “sospechoso” que un adolescente negro, usando una capucha –prenda que algunos vinculan con conductas delictivas entre jóvenes— caminara por un vecindario de clase media mayoritariamente blanco.

Aunque el factor racial terminó dominando el debate, el caso tiene, además, un componente que refiere a otra lucha distinta de derechos civiles: el ejercicio de la violencia en defensa propia y las permisivas leyes que justifican su uso en algunos estados.

“Zimmerman es inocente porque actuó apegado a la ley de Florida sobre armas”, dijo su abogado, Mark O’Mara.

La ley mencionada por el abogado, conocida como Stand Your Ground —mantente en tu sitio—, y definida por sus detractores como “dispare primero, pregunte después”, permite a los ciudadanos de Florida usar la fuerza mortal cuando una persona se siente amenazada de muerte y otorga inmunidad ante la justicia.

Aunque los abogados no invocaron el concepto durante el juicio, el Estatuto 776, de Stand Your Ground, amparó a Zimmerman y evitó que la policía de Sanford lo arrestara cuando lo encontró al lado del cuerpo de Martin en el lugar del crimen, cosa que ocurrió seis semanas después en parte por la presión de la presión pública.

Esa legislación fue introducida hace ocho años en Florida con la intervención de la Asociación Nacional del Rifle y defensores del derecho a portar armas; a consecuencia de ello, los llamados “homicidios justificables” en el estado, realizados en el ejercicio de la defensa propia, pasaron desde 196 en 2005 a 278 en 2010,según datos del Buró Federal de Investigaciones (FBI).

Pero muy posiblemente la clave de un veredicto que dará mucho que hablar ha estado en el concepto de “duda razonable”, que el abogado de Zimmerman utilizó (en la exposición de los argumentos de cierre), al recordarle al jurado que si existía una mínima “duda razonable” de que Zimmerman sólo intentó defenderse, esa era suficiente para declarar a su cliente inocente de los cargos que se le imputaban.

La versión de Zimmerman sobre su actuación en defensa propia se fundamentó en que Martin le pegó un puñetazo en la nariz, le empujó y, al caer al suelo, el muchacho se sentó sobre él y comenzó a golpearle y sacudir su cabeza contra el suelo, por lo que tuvo que defenderse y dispararle.

Pero ninguno de los testigos que compareció en el juicio vio cómo se originó la reyerta que acabó con la vida del adolescente negro. Ese beneficio de la duda es el que ha pesado en la decisión de las seis mujeres del jurado.

Con el caso criminal cerrado, ¿que sigue?

La NAACP, la más antigua organización afroestadunidense de derechos civiles del país, hizo ya un llamado al Departamento de Justicia para que se abra un caso federal por crimen con motivaciones raciales.

Según Fox News, el Departamento de Justicia evalúa la posibilidad de una nueva demanda contra Zimmerman.

Una de las vías legales que podría abrir el gobierno federal es la de probar que George Zimmerman actuó prejuiciado por el hecho de que Martin era afroestadunidense, lo que la fiscalía estatal no utilizó como argumento en el juicio penal.

No obstante, la Casa Blanca y el Departamento de Justicia se mostraron cautelosos ante la posibilidad de que los fiscales federales reabran el caso como un “delito de odio”.

Otro posible desenlace es que la familia de Martin opte por abrir un juicio civil.