‘Rocky’ y ‘Bridges of Madison County’ serán musicales de Broadway

Broadway inaugura temporada con más musicales de la pantalla

Musical de 'Bridges of Madison County', basado en el filme, se estrenará en enero.
Musical de 'Bridges of Madison County', basado en el filme, se estrenará en enero.
Foto: Warner Bros

NUEVA YORK.— Aunque el camino habitual era que las producciones de Broadway dieran el salto a Hollywood, la tendencia se ha invertido en los últimos años y adaptaciones musicales de filmes como Rocky, The Bridges of Madison County o Bullets over Broadway asaltarán próximamente los escenarios neoyorquinos.

En 1961, la ganadora del Oscar a la mejor película fue West Side Story; en 1964, My Fair Lady; en 1965, The Sound of Music; en 1968, Oliver!, y en 1972 lo hacía Cabaret. Todas ellas eran adaptaciones de musicales de Broadway.

Sin embargo, en 2006, el Tony al mejor musical era para Hairspray; en 2009, para Billy Elliot; en 2012, para Once; y hace apenas un mes, para Kinky Boots, todas ellas adaptaciones de películas.

En las últimas décadas Hollywood ha seguido adaptando famosos musicales respetando el formato, desde Evita a Les misérables, pasando por Sweeney Todd y Chicago, pero parece que ahora es Broadway, la antigua fuente de inspiración del séptimo arte, la que busca sus historias en la gran pantalla.

Musicales quizá no tan premiados se inspiraron en filmes como Legally Blonde, Sister Act, Big Fish o Newsies, y en la nueva temporada de este año, Broadway va a realizar tres desconcertantes adaptaciones musicales de éxitos del cine.

¿Cómo sonarán las románticas frases que se intercambiaban en 1995 Meryl Streep y Clint Eastwood en forma de canción para The Bridges of Madison County? ¿Cómo coreografiarán los combates del boxeador Rocky interpretado por Sylvester Stallone en 1976? ¿O cómo pondrán sobre pentagramas la acidez psicoanalítica de Woody Allen en Bullets over Broadway en 1994?

Para la primera, que se estrenará en enero, se rebajará la edad de los protagonistas, y quien tendrá el conflicto de la mujer ama de casa de mediana edad será Kelli O’Hara, de 37 años, y nominada a cuatro premios Tony por, entre otros, South Pacific.

Su amor otoñal, creado originalmente por Robert J. Waller en su novela, será Steven Pasquale, de 36, de amplia experiencia en el teatro alternativo, el llamado “off-Broadway”, y sobre todo conocido por su papel en la serie de la HBO Rescue Me.

La responsabilidad musical recaerá en Jason Robert Brown, ganador del Tony por Parade, y el resultado final se podrá ver por primera vez el 13 de enero en el teatro Gerald Schoenfeld Theateren, aunque la obra se mostrará primero en el festival de Williamstown (Massachussets), el uno de agosto.

En febrero llegará, después de su éxito en Alemania, Rocky, que no subirá la escaleras del museo de Philadelphia sino las del teatro Winter Garden y será interpretado por Drew Sarich, quien fuera Judas en el Jesus Christ Superstar y el Quasimodo en la producción alemana de El jorobado de Notre Dame.

Éste se enfundará los guantes y se subirá al ring de Broadway, producido por el propio Stallone y con música del prestigioso tándem formado por Stephen Flaherty y Lynn Ahrens, autores de la partitura y las letras de Ragtime o Once of This Island.

Ya en primavera llegará la adaptación de la película de Woody Allen ambientada, precisamente, en el distrito teatral neoyorquino, Bullets over Broadway.

Allen ya se dio al musical cinematográfico con Everyone Says I Love You y él mismo se está encargando de la adaptación de su guión para las tablas, pero hay expectación por ver si esta obra sobre un dramaturgo fracasado tiene éxito bajo la dirección de Susan Stroman en el teatro St. James.

La temporada otoñal de Broadway, no obstante, arrancará a lo grande con dos estrellas del cine, aunque ni cantarán ni bailarán, ni interpretarán la adaptación teatral de ninguna película.

El matrimonio en la vida real formado por la ganadora del Óscar Rachel Weisz y el último James Bond, Daniel Craig, abrirán la temporada por todo lo alto el 1 de octubre con Beatrayal, la pieza de Harold Pinter sobre, para morbo de más de uno, la infidelidad, que tomará el teatro Ethel Barrymore.

Además, las tablas neoyorquinas volverán a recuperar un clásico como Les misérables, adaptarán sin partitura el thriller de John Grisham Time to Kill, y reunirán sobre el escenario a Ian McKellen y Patrick Stewart con No Man’s Land / Waiting for Godot, un explosivo combo de Pinter y Becket en el teatro Cort.