Napolitano en UC

La selección de Janet Napolitano para dirigir el sistema de la Universidad de California fue sorpresiva. Es una apuesta a una persona de alto perfil con experiencia en organizaciones, sin antecedentes en academia y una amplia capacidad de cabildeo para recaudar fondos.

La designación refleja la prioridad económica de los regentes en momento de presupuestos más cortos que han obligado a importante aumento en las inscripciones que pagan los alumnos.

La situación financiera de UC es muy significativa, pero no lo es todo en el cambiante mundo de la enseñanza universitaria. Las nuevas tecnologías están replanteando principios básicos de aprendizaje en la era de la Internet desatando un fuerte debate en la educación terciaria. La falta de experiencia de Napolitano en lo académico no ayuda a esta discusión.

Por otra parte, es imposible disociar a Napolitano de la era de la mayor deportación de indocumentados. Para ser justos, entonces también hay que ligarla a la positiva deportación diferida. O quizá lo mas correcta es verla como la implementadora del presidente Obama y punto.

El problema de Napolitano en su gestión encabezando el Departamento de Seguridad Interna, que puede perjudicar en su nueva funcion, no es político, sino precisamente organizativo, lo que es uno de sus fuertes.

A Napolitano le cabe la responsabilidad de la puesta en práctica del desastroso programa de Comunidades Seguras, donde reinó la confusión desde el primer momento. El desorden y la falta de comunicación adecuada confundió a las autoridades estatales y municipales con instrucciones e interpretaciones contradictorias. Este no es el mejor ejemplo en la conducción de organizaciones gigantescas como Seguridad Interna y UC.

Pese a todo, esperamos que Napolitano estabilice las finanzas del sistema universitario para reducir el costo que hoy pesa sobre los alumnos. También que vea formas de incrementar el ingreso y graduación de estudiantes latinos que se ha reducido desde la Proposición 209 y hallar la manera de utilizar beneficiosamente la tecnología sin perjudicar la calidad del aprendizaje.