‘Consulado requiere actitud de servicio’

Nuevo cónsul de México promete un trato amable a connacionales
‘Consulado requiere actitud de servicio’
Carlos M. Sada, nuevo cónsul general de México en Los Ángeles.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

“Quienes trabajan en el consulado deben tener convicción de servicio, ser respetuosos, amables, con una sonrisa, porque la gente viene aquí no porque el consulado esté bonito, sino porque tiene una necesidad”.

Fue la indicación que Carlos M. Sada les hizo a los empleados de la sede consular al asumir la semana pasada el cargo de cónsul general de México en Los Ángeles, el quinto consulado que encabeza en su carrera diplomática luego de Toronto, San Antonio, Chicago y Nueva York.

¿No hay quinto malo?

“No, no, no, el quinto es el bueno”, dijo en entrevista para La Opinión al referirse al Consulado de México en Los Ángeles como “la joya de la corona”, por ser el más grande y complejo de todas las sedes consulares mexicanas.

Carlos Manuel Sada Solano llega a Los Ángeles con muy buena reputación que le han dado las organizaciones de mexicanos en Chicago, donde estuvo siete años y donde lo calificaron como uno de los mejores cónsules que ha tenido esa ciudad.

Sin embargo, algo que le reprochan a Sada es que no lidió con el trato déspota de algunos de los funcionarios de ese consulado, lo cual es una queja recurrente también entre los usuarios de la sede angelina.

“En Chicago, cuando llegué [en el año 2000], se tenía un consulado pequeñito en la avenida Michigan, con colas interminables, con una situación patética, se pudo construir uno nuevo y desde esa perspectiva hubo un cambio en la atención al mexicano”, mencionó.

“Por supuesto que nunca se puede decir que se está al 100%, siempre hay casos que desafortunadamente no se pueden atender como debe ser, ya sea por negligencia o apatía de los funcionarios”, dijo Sada. “Por eso una de las primeras acciones que tuve al llegar aquí a Los Ángeles fue platicar con ellos, para que su actitud sea de lo más benévola con nuestra gente”.

Explicó que en ocasiones no se puede otorgar el documento que el usuario fue a tramitar, pero eso no quiere decir que se deba despachar con cajas destempladas o echar a la gente de malos modos.

“Es muy diferente decirle a la gente: ‘no te podemos dar el documento y hazle como quieras’, a que le digamos: ‘mira, la situación está muy complicada, pero vamos a tratar de darle alguna alternativa…’ es cuestión de actitudes, en eso sí podemos hacer un cambio para que la gente se vaya con la tranquilidad de haber sido atendida adecuada y correctamente”, comentó el nuevo cónsul.

Los empleados del consulado son sometidos a evaluaciones, aseguró Sada, quien agregó que el buzón de quejas y sugerencias en dicho recinto será tomado en cuenta para determinar si se renueva o no el contrato de cada funcionario.

“Si tenemos quejas recurrentes de una persona, pues entonces no tiene nada que hacer aquí, porque no está aquí para atender, y si no tiene esa convicción para atender y esa voluntad de servir, no tiene nada que hacer, entonces no se le renueva el contrato y se le da de baja, tenemos mecanismos para hacerlo”, advirtió el cónsul general.

Respecto a su plan de trabajo, Sada estructuró cinco ejes de acción que tienen que ver con una mejor atención informativa, entrega de documentos para estar preparados en caso de una reforma migratoria, reforzar las plazas comunitarias, educación financiera y ayudar a los migrantes a establecer negocios.

Dijo que ya les han autorizado una tercera unidad móvil para reducir los tiempos de atención en las citas que se hacen a través de la línea Mexitel, y que en caso de una reforma migratoria estarían contratando más personal para realizar jornadas vespertinas, sabatinas y dominicales.

Carlos M. Sada fue alcalde de su natal Oaxaca de 1993 a 1995 como militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Sin embargo, quiso dejar en claro que al incorporarse al servicio exterior ha dejado atrás cualquier filiación partidista.

“No, no vengo representando absolutamente a ningún partido”, recalcó. “Estoy convencido de que si vienes a representar a un país se debe hacer con plenitud y que no puedes traer cargas ideológicas o políticas, porque mucha gente se puede sentir marginada”.