Estudiantes violadas en USC alegan mal manejo de casos

Alumnas denuncian que este centro educativo ha infringido sus derechos civiles al "no manejar adecuadamente" el proceso de investigación de los incidentes
Estudiantes violadas en USC alegan mal manejo de casos
Stephanie Guerra, estudiante de diseño y publicidad en la USC, fue violada en una fiesta.
Foto: Ciro Cesar / La Opinion

“Lastimadas, enojadas y violadas”, es como varias jóvenes mujeres, estudiantes de la Universidad del Sur de California (USC), víctimas de violación sexual en ese campus escolar dijeron sentirse ante el “mal manejo”, que alegan, ha habido por parte de autoridades de USC en las investigaciones de sus casos.

Un par de ellas anunciaron que el Departamento de Educación de los Estados Unidos acordó revisar un reporte de unos cien casos, incluidos los suyos, en los que éstas alegan que USC violó sus derechos civiles al “no manejar adecuadamente” el proceso de investigación de los incidentes.

“La forma en que han manejado mi caso, me hizo sentir violada por segunda vez”, expresó Tucker Reed, fundadora del grupo Students Coalition Against Rape (SCAR), quien dijo fue violada por un compañero de USC en diciembre del 2012.

“Estamos dispuestos a cooperar con la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación para revisar los protocolos que sean necesarios”, declaró por escrito Jody Shipper, directora ejecutiva de la oficina de equidad y diversidad de USC. “USC toma todos los reportes de violencia sexual con extrema seriedad”, afirmó.

Pero Reed cree lo contrario. “No recibimos los mismos derechos que nuestros atacantes en el proceso”, alegó y aseguró no ser la única. Dijo conocer a muchas compañeras de la universidad que han pasado por la misma situación.

“Quizás no quieren reconocer el problema por no arruinar la imagen de la universidad o por no perder el dinero de las cuotas”, opinó la estudiante sobre los motivos por los que cree que la institución educativa no ha actuado en su favor.

“Han pasado décadas. Esta vez, estamos pidiendo que haya cero tolerancia para violadores, y que los saquen de la escuela”, pidió la joven, quien asegura que después de haber sido violada, tuvo que compartir clase con su atacante sin que la universidad la apoyara para evitar esa “traumática” situación.

“Es increíble que corran a un estudiante por copiar una tarea, pero no por violar sexualmente”, destacó Reed.

Stephanie Guerra, hija de padres guatemaltecos y estudiante de diseño y publicidad en USC, también fue violada en una fiesta. “Ellos creen que tuvimos elección, pero no fue así. Yo estaba ebria, pero eso no significa que yo consentí que me pasara”, aseguró la joven de 21 años.

Guerra compartió que poco menos de cien jóvenes, sobrevivientes de violación sexual, se reúnen constantemente como grupo de apoyo mutuo en la universidad.

“Tal vez les importe más manejar así los casos porque en ocasiones protegen a sus jugadores de football. Es repugnante”, expresó Guerra.

Esto en referencia a casos como el del entonces jugador de footballde USC, Mark Sánchez, ahora estrella de la NFL. En el año 2006, el LAPD arrestó a Sánchez por presuntamente haber abusado sexualmente de una joven. Pero nunca se encontró evidencia suficiente y le retiraron los cargos poco después.

“Mantener la reputación de la universidad no debería ser más importante que el bienestar de los estudiantes”, sostuvo Guerra y dijo conocer varias jóvenes que prefieren no reportar el crimen por temor a represalias de las autoridades escolares. “El sistema está mal”, asentó.

Occidental College también está en proceso de investigación por alegatos similares.