Lluvias amenazan víctimas

Empeoraría la situacíon de afectados por sismo en China; sigue el rescate

PEKIN (EFE).— Los equipos de rescate continuaban ayer las tareas de atención y traslado de damnificados en el área afectada por el terremoto de 6.6 grados de magnitud que ha causado al menos 94 muertos en la provincia noroccidental china de Gansu, ante la amenaza de fuertes lluvias que podrían empeorar la situación.

Los esfuerzos se centraron en la evacuación hacia asentamientos seguros de 226,700 personas afectadas por el seísmo, según las autoridades locales.

Las primeras investigaciones hablan de 52 mil casas derrumbadas y 240 mil viviendas con graves daños en su estructura, un peligro potencial para los habitantes de la zona ante las previsiones de lluvias en los dos próximos días.

De hecho, la región afectada, una zona rural y muy montañosa, ha sufrido ya severas inundaciones en las últimas semanas que, si continúan, podrían provocar corrimientos de tierras que serían letales para una población ya muy castigada por el terremoto.

Las autoridades locales anunciaron ayer la muerte de cinco personas más a causa del sismo, cuyos efectos se notaron en mayor medida en las comarcas de Minxian y Zhangxian, por lo que el número de fallecidos se sitúa en 94 y los heridos ya superan el millar, a falta de contabilizar una persona más que sigue desaparecida.

Según apuntaron varios afectados, las víctimas eran mayoritariamente ancianos y niños que no pudieron escapar de sus hogares cuando se derrumbaron.

Zhu Xueqiao, una mujer que vive en el pueblo de Majiagou, perdió a tres de sus nietos, que dormían cuando ocurrió el sismo, a las 07.45 de la mañana hora local.

“Los adultos de la familia estábamos en el patio y no pudimos salvarlos”, relató la mujer al periódico “China Daily”.

El centro del sismo se localizó en la ciudad de Dingxi, con casi 2.7 millones de habitantes, a unos 170 kilómetros al este de la capital de la provincia, Lanzhou, y a 20 kilómetros de profundidad.

Sin embargo, la mayoría de las muertes se produjeron en comarcas rurales situadas al sur, donde las construcciones son menos resistentes.

Según el director de la Oficina Sismológica de Gansu, Wang Lanmin, la mayoría de las casas que han quedado destruidas eran de adobe, que “no podían resistir un terremoto de estas características”.

De hecho, uno de los habitantes del municipio de Meichuan, uno de los más afectados por el sismo, manifestó a la agencia oficial Xinhua que “todas las casas de adobe de su pueblo se han derrumbado”.

Sin embargo, varias viviendas que fueron reconstruidas tras un fuerte corrimiento de tierra en mayo del año pasado, que causó 57 muertos.