Cambio político inevitable

El sistema electoral de Anaheim, que diluye el voto latino con comicios a lo largo de toda la ciudad en vez de hacerlo por distrito, es un serio problema para la representatividad de nuestra democracia local.

El caso de Anaheim ha sobresalido especialmente en este aspecto, por ser un sistema injusto en que todos los concejales viven en el área más pudiente de la ciudad sin que haya un solo latino electo en una metrópoli en que la mayoría es hispana.

Este sistema electoral excluyente todavía es demasiado común en California, a pesar deque hace más de una década se aprobó la Ley de Derechos del Voto de California para facilitar el combate legal a este abuso.

No obstante, se estima que hay más de 400 ciudades en nuestro estado, en donde predomina este sistema, como Santa Clarita y Whittier.

Esta última ciudad es un claro ejemplo de este problema. Dos tercios de la población de Whittier son latinos, al igual que más de la mitad de la gente en edad de votar. Sin embargo, desde que la ciudad fue incorporada en 1898, hasta el día de hoy, solo un latino fue electo como concejal, Víctor López, entre 1978 y 1990.

Tanto Whittier, como otras ciudades, deberían abrir su sistema político permitiendo el voto por distrito en vez de ser generalizado. De lo contrario, se exponen a una costosa demanda judicial para hacer mas accesible la elección de un candidato latino al Concejo Municipal.

Anaheim no es un buen ejemplo a seguir. La ciudad se resiste a dar un giro de 180 grado, rechazando las recomendaciones de su propia comisión para abrir de una vez por todas su sistema electoral. Los concejales deberían comprender que el impacto político de los cambios se puede retrasar, pero estos son inevitables.