LA VÍBORA

LA VÍBORA
Eddie 'Piolín' Sotelo
Foto: La Opinión - Archivo

Dicen que a todo Santo le llega su fiestecita y parece que al “Piolín” le llegó la suya. Al cara de perro, como él mismo se decía, le llegó la hora de probar los tragos más amargos del declive. Univison podrá justificar que fue por rating, pero no lo creo del todo. Aunque su programa era una porquería —bueno siempre lo fue—, el tipo ha de haber hecho algo muy grave para que lo corrieran de esa manera tan vergonzosa. A Piolín le dieron una probadota de su propio chocolate, porque lo “despidieron” de una manera tan vil y despiadada —para un personaje como él—, que ya hasta se codeaba con el presidente Barack Obama—, con una fórmula que él mismo aplicó en varias ocasiones en personas que trabajaron muy cerca de él. No sé si es una maldición entre los locutores pero casualmente, los más famosos, se van desprestigiados por decisiones que toman cegados por el ego y por su actitud arrogante. El éxito los enferma. Les daña el cerebro. Después de estar en los cuernos de la luna, caen pero bien estrellados. Está comprobado. Así terminó la cosa esa del Cucuy, que aunque pudo despedirse de sus radioescuchas en 2008, se fue envuelto en una serie de escándalos. En el caso de Piolín, la situación es similar, aunque no sabe oficialmente cual fue el motivo de su salida, pero sí un personaje con doble cara. El éxito, el poder, la fama y la riqueza, lo hicieron perder piso, que no es malo. Lo feo es que lo utilicen para hacer daño a otras personas. La cancelación del programa de Piolín ha hecho muy feliz a mucha, mucha gente que estaba a su alrededor y desde hace tiempo querían ver su caída. No por mala onda, sino porque lo veían como una especie de “justicia divina” ante tanta maldad del locutor. ¿Será que el cara de perro ese, era peor que recibir la morida de un pitbull? Que pena con la doña Angélica María, se quedó pero bien chapada a la antigua. Me cuentan que tuvo una pequeña intervención en el concierto del Reventón Súper Estrella para promocionar el nuevo programa de MundoFox, en donde será juez. Pero la “novia de México”, como la llaman, trató a la audiencia como si estuviera en un salón de clases de estudiantes de parbulitas: poniéndo a repetir a todo el mundo el horario del programa y el canal por donde se iba a transmitir. La gente obviamente notó y comenzaron a chiflarle y a abuchearla. Además se esmeró tanto en halagos al público que se escuchaba falsa, ni quien se la creyera. Pobre doña, ojalá no haga lo mismo en el programa. Que metidota de pata dieron algunos tuiteros al comentar su desprecio porque Marc Anthony cantó el Himno Nacional de este país. Lo más aberrante fue la intolerancia de esa bola de ignorantes, al comentar cómo alguien que no nació en este se atrevía a cantar el himno estadounidense. Eso me parece más delicado, que el hecho de que confundieran la nacionalidad de Marc. Cualquier persona que viva en el país que sea y que se sienta orgullosa de ello, tiene derecho de cantar el himno de esa nación. Marc Anthony dio muy buena respuesta, pero además ya educó a millones de que ser latino, no es precisamente ser mexicano y que los puertorriqueños son tan ciudadanos como ellos.

¿Y qué onda con… Ximena Duque? Es media incongruentita, ¿no? primero que sí, luego que no y después que quien sabe. Y al final sí, quién sabe al rato. El año pasado y en febrero de este, mandó un comunicado para anunciar que su relación con Carlos Ponce había terminado. Seguramente lo hizo para que nadie la lastimara con esas preguntas durante las entrevistas. Sin embargo regresó, al poco tiempo de enviar sus comunicados, ¡zas!, regresa y se deja ver muy acaramelada con Ponce y ella misma sube las fotos a las redes sociales. Ni siquiera le asigna la tarea a un paparazzi. Yo creo que Ponce la quiere mucho para soportarle todas esas boberías. Total si terminan la relación, Duque debería quedarse calladita y no andar con esas payasadas de mandar comunicados.