El papa critica corrupción

El pontífice regresa a los barrios al visitar una favela
El papa critica corrupción
El Papa Francisco visitó ayer la favela (barrio marginal) Varginha, en Río de Janeiro, bajo una persistente lluvia que fue soportada por miles de fieles en las calles.
Foto: Notimex

EDITORES: cambia segundo titular; incluye encuentro de papa con argentinos en catedral de Río de Janeiro; edita lead; incluye comentarios sobre la situación de ancianos.

BRASIL (AP).— El papa villero, mote acuñado en su natal Argentina cuando fue elegido pontífice por frecuentar las llamadas ‘villas miseria’, volvió a una barriada el jueves y visitó una de las favelas del norte de Río de Janeiro, donde le pidió a sus habitantes conservar la esperanza aún frente a la corrupción mientras fustigó a los ricos, a quienes les pidió poner fin a la “cultura del egoísmo”, que ha marginado a los pobres de la sociedad.

Fue una clara referencia a las violentas protestas que paralizaron varias ciudades del país en las últimas semanas cuando miles de brasileños, enfurecidos por una rampante corrupción, la mediocre prestación de los servicios públicos y la irrelevancia de la clase política brasilera, se tomaron las calles.

En este viaje, el mensaje del papa también ha fustigado elites políticas y ha motivado a la juventud para para luchar por sus ideales, combatir la exclusión y las desigualdades.

La favela hace parte de una zona extremadamente violenta y conocida por los lugareños como la ‘Franja de Gaza’.

Pese a las fuertes medidas de seguridad y a una pertinaz lluvia, la presencia de Francisco energizó a los habitantes del lugar, a quienes abrazó y besó, sin importar que fueran bebés, jóvenes, o viejos y bendijo el altar mayor de una iglesia del barrio.

Luego, rezó frente a una réplica de la patrona de Brasil, la Virgen de Aparecida, y entró a una vivienda amarilla donde visitó a sus moradores.

El acceso a la residencia estaba restringido por razones de seguridad y no se pudo saber de inmediato qué conversó o hizo Francisco durante los diez minutos que duró la visita.

Diego Rodrigues, de 26 años e inspector de un colegio, y amigo de la familia de los moradores de la vivienda, dijo que Francisco saludó a cada persona “y después rezó un ave maría con el grupo… nos dio un rosario a cada uno, se tomó fotos con todos y abrazó a cada uno.”

“Fue muy emocionante, es indescriptible, nunca sentí nada igual, no tengo palabras para describirlo”, dijo el joven que estaba en la vivienda cuando el papa entró. “Creo que todo el mundo se quedó sin habla, a excepción del papa.”

En un nuevo pronunciamiento político, Francisco criticó el jueves la corrupción de aquellos que no buscan sino su bien personal y llamo a los jóvenes a no desanimarse porque la realidad y el hombre mismo pueden cambiar.

“Queridos jóvenes, ustedes tienen una especial sensibilidad ante la injusticia, pero a menudo se sienten defraudados por los casos de corrupción, por las personas que, en lugar de buscar el bien común, persiguen su propio interés”, dijo el papa. A todos “les repito: nunca se desanimen, no pierdan la confianza, no dejen que la esperanza se apague. La realidad puede cambiar, el hombre puede cambiar.”