El ‘rey’ de Concacaf ha muerto

La Copa Oro tendrá un nuevo campeón, el reinado de México se acabó. Estados Unidos y Panamá son dignos finalistas de este torneo de la Concacaf que si bien no ha sido el más vistoso sí ha dejado emociones y sorpresas.

Los panameños se convirtieron en la sensación del torneo desde el primer partido que disputaron, ya que comenzaron venciendo a los mexicanos y en semifinales le repitieron la dosis a los aztecas, que se despidieron dejando una muy mal sabor de boca.

Mientras que Estados Unidos fue mejorando con cada partido México fue de mal en peor porque aun cuando se lograron victorias quedó evidente su mal funcionamiento en todos los sectores de la cancha.

Mientras que los estadounidenses y canaleros se disputan la Copa Oro este domingo en Chicago, en México se estarán buscando culpables, respuestas y soluciones a una crisis extrema.

La continuidad de José Manuel ‘Chepo’ de la Torre está en peligro y es que no cabe la menor duda de que el equipo se le ha salido de las manos y hasta el momento no ha demostrado que es capaz de recuperarlo.

Considerando que entre los rivales que aún le quedan a México en las eliminatorias se encuentran los finalistas de esta Copa Oro está claro que el camino a Brasil 2014 se ha complicado a un grado extraordinario.

Es oficial México, se ha ‘caído de la nube’ y ‘anda arrastrando la cobija’. Pero no hay tiempo para lamentarse, se tienen que tomar decisiones para corregir el rumbo porque el partido contra Honduras en el Estadio Azteca es en septiembre y los catrachos llegarán igual de urgidos a ese duelo.

La falta de confianza y actitud con la que ha jugado México en Eliminatorias, Copa Confederaciones y Copa Oro ha puesto al equipo contra las cuerdas y a estas alturas ni el entrenador ni los jugadores han demostrado que tienen los recursos para pelear y salir de este mal momento.

El proceso del ‘Chepo’ en algún momento fue prometedor pero hoy es un caos que pone en peligro el boleto al Mundial.

Estados Unidos y Panamá se disputan la gloria y el que la gane la tiene bien merecida porque en cada partido mostraron hambre de triunfo, algo que nunca fue evidente en el ‘rey’ caído de la Concacaf.