Préstamos para estudiantes

El drástico aumento en el interés de los préstamos universitarios será reducido al nivel previo del 1ro. de julio. Esto significa un alivio para los estudiantes que comienzan próximamente sus estudios y un interrogante sobre el propósito final de estos préstamos.

El acuerdo bipartidista logrado en el Senado regresa —después de haberse duplicado— retroactivamente la tasa de interés de los prestamos a 3.9% y 5.4% para los estudiantes graduados. Además de la reducción, el acuerdo ligó la tasa de interés a los bonos del Tesoro e impuso un tope en el interés de 8.25% y 9.5% para los estudiantes post-graduados.

Es muy bueno que Washington haya sentido la urgencia de actuar rápidamente, después de la vergüenza de haber sido incapaz de evitar que los incrementos entren en vigencia. Sin embargo, hay un costo de este acuerdo en el Senado, por eso es recibido con los brazos abiertos por la Cámara de Representantes.

La medida del Senado por lo menos hizo que el interés no sea variable como lo propuso la Cámara, pero no impide que en unos años aumente drásticamente.

Con anterioridad hemos dicho que el propósito del préstamo es ayudar a un sector estudiantil —que según cifras oficiales ya sumaba el año pasado un billón de dólares de deuda. En cambio, el proyecto diseñado por la Cámara Baja es más una medida para recaudar fondos que para ayudar a los estudiantes.

El liderazgo de la Cámara se opone terminantemente a cambios impositivos que no sean fiscalmente neutros. O sea que el cobro de un impuesto no signifique un ingreso adicional a las arcas federales. Pero no tienen inconveniente en querer recaudar 715 millones de dólares en concepto de interés de los estudiantes durante una década.

Esperamos que la próxima reautorización de la ley universitaria, que comenzará en poco tiempo, revea el papel del gobierno federal como una verdadera ayuda, y una inversión en los estudiantes, en vez de querer resolver la deuda sobre sus hombros.