Tres muertes en EEUU a causa del virus del Nilo

Otras 28 personas presentan los síntomas de la enfermedad en California, Nevada y Misisipi

Washington – El virus del Nilo Occidental, que regresa con la llegada del buen tiempo, se ha cobrado tres víctimas mortales en EE.UU. en lo que va del verano, y ha causado enfermedad en otras 28 personas, informó hoy el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

El virus, que no conoce hasta la fecha vacuna o tratamiento, se transmite mayoritariamente por la picadura de los mosquitos, aunque también puede verse infectada gente que haya recibido sangre u órganos de donantes.

Las muertes se han registrado en los estados de California, Nevada y Misisipi, siendo este último también donde más casos se han detectado, junto con Dakota del Sur, con siete en cada uno.

El año pasado, EE.UU. registró cifras récord de infectados por el virus, que causó más de 140 muertes, se detectaron más de 3,500 casos en humanos, y hasta 48 estados registraron la presencia de la infección en personas, pájaros o mosquitos.

Texas fue el estado más afectado, con el 38 % del total de los casos, y en concreto en el área metropolitana de Dallas, la cuarta zona urbana del país, lo que obligó a declarar el estado de emergencia y se procedió a fumigar la ciudad.

El virus del Nilo Occidental apareció en 1937 en Uganda y resurgió en la década de los noventa a consecuencia de la sequía en África, de donde pasó a Estados Unidos en 1999, año en que se detectaron los primeros casos en Nueva York.

Los síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores corporales, dolores en las articulaciones, vómitos, diarrea o erupciones cutáneas, y menos del 1% de los casos desarrolla la enfermedad en su expresión más grave, incluyendo encefalitis o meningitis (inflamación del cerebro o los tejidos circundantes), según CDC.

“Las personas de más de 60 años están en mayor riesgo de sufrir la enfermedad con resultados severos”, indicó CDC en su sitio web, así como aquellas “con determinadas condiciones médicas, como cáncer, diabetes, hipertensión, enfermedades del riñón, y gente que haya recibido trasplantes de órganos”.