Oportunidad para el DWP

El Departamento de Agua y Energía (DWP) es una agencia local mal manejada, cuyos empleados reciben trato especial todo a un elevado costo del bolsillo del usuario.

Las negociaciones de un nuevo contrato laboral —que expira en el otoño del 2014— entre la ciudad y el sindicato dan una oportunidad para poner una paridad en salarios y beneficios de estos trabajadores municipales en relación con sus pares. No hay motivo para que las compensaciones del DWP sean mucho más elevadas que otros empleados de Los Ángeles, como de sus colegas de DWP de otras áreas.

Esta discusión laboral tuvo el viernes la primera reunión interna entre los negociadores por parte de la ciudad. Sin embargo, el debate político sobre la situación laboral dentro del DWP viene de mucho antes, tomando su mayor intensidad durante la reciente elección de alcalde. Allí el sindicato apostó todas sus fichas, y dinero, a la rival del alcalde Garcetti, Wendy Greuel, con la esperanza de obtener una negociación favorable.

El resultado de la elección significó, en parte, el respado de los angelinos a una postura negociadora más confrontativa con el sindicato. Los concejales, que hoy son blancos del cabildeo sindical de DWP, deben recordar que hubo un comicio en que los electores se expresaron.

Por otra parte, la revelación de Los Ángeles Times del abuso administrativo dentro el DWP en los días de pagos por enfermedad es ejemplo de un contrato laboral permisivo. Al igual que una Administración incapaz de tomar medidas contra una minoría de empleados que se aprovechan de la situación. Sería un gran error confundir a unos aprovechadores con una fuerza laboral comprometida en su labor.

Nuestra ciudad tiene una oportunidad para correcciones en el rumbo del DWP, para adaptar la agencia a los tiempo fiscales y a mejorar su funcionamiento.