Sin límite de idioma

Los concursos de canto de habla inglesa también predominan y triunfan en la pequeña pantalla
Sin límite de idioma
Demi Lovato, Simon Cowell, Paulina Rubio y Kelly Rowland son los jueces de 'The X Factor'.
Foto: AP

Última entrega de una serie de tres dedicada a analizar el éxito de los reality shows musicales en la pequeña pantalla.

En la televisión de habla inglesa, los concursos de canto estilo reality también han ido de menos a más.

Entre los más conocidos están American Idol, The Voice y The X Factor, pero la lista es considerablemente más larga y la gran mayoría de las cadenas ha tenido uno en algún punto de su programación.

“Yo creo que tiene que ver con el hecho de que la misma audiencia puede decidir quien continúa en la competencia y quién no. Siento que a todos nos llena mucho el poder ayudar a alguien a cumplir su sueño y este tipo de programas son la plataforma perfecta”, dijo Paulina Rubio a La Opinión vía electrónica sobre su nuevo rol como jueza de The X Factor en la nueva temporada que debutará el 11 de septiembre.

Contando con ese poder de los televidentes, los protagonistas de cada uno de estos shows han defendido su programa, al definirlo como mejor que la competencia.

“Este es el show que produce a las estrellas. No hay ninguna otra serie de los últimos años que haya producido algo cercano al número de estrellas que nosotros tenemos… Siendo honesto, creo que Leona Lewis [exparticipante de The X Factor británico] fue una estrella de una canción que pegó por diez minutos, pero no hay Kelly Clarksons, Carrie Underwoods, Jennifer Hudsons [en los otros programas]…”, argumentó el productor ejecutivo de American Idol, Ken Warwick, en conferencia de prensa hace un año.

La cantante Christina Aguilera lo hizo a su manera.

“No somos un show que se enfoca en ridiculizar a otros por que no saben cantar, por escasez de talento”, dijo Aguilera a la prensa indirectamente criticando al famoso juez Simon Cowell, quien se dio a conocer en American Idol pero ahora es parte de The X Factor.

“Realmente se tiene que tener ‘una buena voz’ para ser parte del show. No hay otra manera”, agregó Aguilera, quien regresa comocoach” de The Voice tras una temporada de ausencia en la que participó Shakira.

Pero la batalla más grande de estos shows está en obtener altos niveles de audiencia. American Idol ha sido uno de los que más sufrido al demostrar una baja sustancial así como un constante cambio de jueces que parecen no ser del agrado del público. En la final de la doceava temporada en mayo, este obtuvo el nivel más bajo con alrededor de 14.3 millones de televidentes, comparado con más de 20 millones en las finales de ediciones previas.

Mientras esto ocurre con el show que inició esta tendencia en este país, el más beneficiado de este género televisivo ha sido The Voice.

Uno de los “coaches” o mentores de este show, Adam Levine, comentó que esto se debe a que “tiene una perspectiva fresca… Somos honestos, por eso creo que el show le ha ido bien”.

Curiosamente, The X Factor, que ahora lidera Cowell, no ha gozado de la misma popularidad, aunque el juez espera que su suerte cambie con su nuevo panel que incluye a Rubio, Demi Lovato y Kelly Rowland, exintegrante de Destiny’s Child.

“Siento que éste es el momento de hacer algo diferente”, dijo en un comunicado Cowell, quien es también productor, refiriéndose a los cambios en el panel de críticos.

Para el productor Mark Burnett, el éxito de su show The Voice parte de una dinámica inicial.

“Sabemos que estos programas de canto funcionan, pero en The Voice en particular, lo mejor son las audiciones ciegas. Ahora, el poder, cuando se voltean los jueces en muestra de apoyo por el participantes, está en las manos de los concursantes [que escogen con que “coach” se quedan]. Es darle un poder a un desconocido y el poner a jueces que son súper estrellas a competir entre sí para que sean parte del show”, aseguró Burnett a este diario.

Aguilera también agregó que este show cuenta con “coaches” que son cantantes y tienen una agenda llena que van desde venta de discos a giras mundiales. Esto, argumentó, les ayuda a la hora de aconsejar a otros que anhelan con estar en esa misma posición y no solo aparecer como un ejecutivo exigente, lo que se podría interpretar como otra crítica hacia Cowell que no es cantante.

“No venimos al show como actores, sino como nosotros mismos. Y tomamos riesgos pero somos artistas, eso es lo que hacemos, el apoyar a colegas”, comentó la cantante.

Pero en lo que todos coinciden es compartir el mismo propósito.

“Es encontrar a la próxima estrella de la música”, enfatizó Rubio sobre lo que considera su misión.

No obstante, hace unos días, un consagrado cantante criticó a este tipo de programas.

“The Voice se trata de ver a los jueces. Ningún concursante de The Voice de Estados Unidos ha tenido un disco de éxito. Nadie en The Voice de Inglaterra ha tenido un disco de éxito. Son unos ‘don nadie’”, comentó Elton John al diario The Guardian.

“La televisión y el video le han hecho mucho daño a la música. Han impulsado al estrellato a gente que no está preparada. Y sólo son tan buenos como su siguiente canción. Odio eso. Me rompe el corazón”, agregó el cantante según la publicación.

Pero la respuesta sobre el efecto de estos reality shows en la industria musical y desarrollo de talento solo se demostrará con el pasar del tiempo, en el que el público decidirá a quien comprarle un tema, un disco o asistir a un concierto.

Hasta el momento, los grandes vencedores de estos programas que, curiosamente, no todos han logrado el primer lugar en sus respectivas temporadas, incluyen a One Direction, Kelly Pickler y Adam Lambert , entre otros.

Ellos han demostrado que sí se puede sobresalir tras participar en un programa de este género, aunque no al nivel de Elton John. Ese éxito, aseguraron Aguilera y Levine el domingo, en conferencia de prensa en Beverly Hills, se consigue con varios años de trabajo, tal y como les sucedió a ellos.