Alejandro recibe un Doctor Honoris Causa y relata su misión en el Ártico

Alejandro Sanz logra metas inimaginables
Alejandro recibe un Doctor Honoris Causa  y relata su misión en el Ártico
Alejandro Sanz recibirá un Doctor Honoris Causa por Berklee.
Foto: Suministrada

Alejandro Sanz ansió ciertos reconocimientos —como el Grammy—, pero nunca le cruzó, ni remotamente, la posibilidad de recibir un Doctor Honoris Causa por la universidad más prestigiosa de música, Berklee, sin haber puesto un pie como estudiante.

El reconocimiento se lo otorga por sus logros, influencia en la música y contribuciones a la cultura.

Personalidades como Chucho Valdés, Aretha Franklin, Paul Simon, entre otros, lo ha recibido.

El cantautor español, en entrevista con La Opinión, habló de de este homenaje que le otorgará la universidad el seis de noviembre, en donde se ofrecerá un concierto con el repertorio Sanz, ejecutado por los estudiantes de la universidad.

El autor de Corazón partío también habló de su visita al Ártico, donde estuvo por ocho días.

¿Qué responsabilidad te da este reconocimiento?

Es la responsabilidad que siempre he tenido de realizar bien mi trabajo, ayudar en lo que pueda a los chicos que traen todos sus sueños para poder conseguir su carrera dentro de la música que, de un modo u otro, mis canciones puedan servir a muchas gentes para sus vidas, para apaciguarse o para excederse… lo que quieran.

¿Alguna vez te hizo ilusión ir a esta universidad como estudiante?

Sí, me hubiera encantado. De hecho voy a comenzar mi discurso diciendo eso: ‘¡ustedes son unos malditos privilegiados!’ [bromea]. Me hubiera encantado estar ahí. Lo digo de corazón que son unos privilegiados: estar en una universidad como Berklee, donde pueden aprender bien de música. Hay muchos que hemos aprendido prácticamente en la calle y toma más tiempo [llegar al éxito], es más duro .

¿Qué inspiración te da este doctorado?

Primero me sentí muy agradecido. Pensé en lo que significa y representa Berklee para el mundo de la música. Luego vi la lista de los artistas que tienen este reconocimiento como Paco de Lucía, Duke Ellington, Juan Luis Guerra y otros tantos. Me sentí muy emocionado. Este reconocimiento tan exclusivo no estaba dentro de mis planes. Me inspira sobre todo a trabajar, tomar las cosas con mucha tranquilidad y mucha humildad.

¿Qué te pareció el video que hicieron los estudiantes del tema ‘La música no se toca’?

Estoy emocionado, de hecho lo ponemos justo antes del concierto, tantas nacionalidades unidas por una canción. Lo hicieron francamente bien. Me hizo mucha gracia porque están todos perfectamente afinaditos, hecho tan correcto […]. Me encantó la perfección con la que lo hicieron. Le pusieron mucho corazón, y bueno, con todo el respeto que yo le puse a esa canción, ellos también se lo dieron.

Acabas de estar en el Ártico. ¿Qué fue lo que más te sorprendió?

Cuando me encontré en aquel ambiente me sobrecogió el tamaño, lo grande que es el mundo y lo grande que es la creación. Si alguien no tiene fe estando ahí, no hay nada que hacer con él. Es algo impresionante la naturaleza, cómo se expresa. Los ruidos que hace, los silencios que propone, las luces que están y no están. Estar ahí en medio, hay momentos que tienen sus peligros, una cuota de riesgo que se asume y si no, te quedas en casa. Todavía hay mucho por hacer […]. Creo que ahora, cuando se vuelva hablar del Ártico, lo van a ver de otra manera. De momento es tan fácil como ir a firmar en la página de Greenpeace España y que se logren muchas firmas para presentarlas en las Naciones Unidas.

¿Pudiste meditar en medio de esa soledad?

La soledad que propone el ártico es tan dura que te empiezan como a pitar los oídos. Nunca había estado en una soledad tan absoluta. Realmente hay mucho más que hacer que quedarte completamente en shock. Nunca había visto la naturaleza tan en su esplendor, tan intacta y tan jod…, por otro lado.

¿Cómo la pasó alguien como tú, alejado del lujo, la fama, el éxito y de pronto sentirse tan vulnerable como el resto?

Yo ya he hecho esto antes: viajé con Médicos Sin Fronteras y realmente no me supone nada dormir en el suelo o comer lo que haya. No me supone esfuerzo porque lo hago por un motivo, por una causa y con una entrega. Ya sé a lo que voy. No me va asustar nada.