Fotógrafa dedica obra a ladrón que robó su computadora

El robo de su computadora y daños permanentes en su disco duro fueron la inspiración para que una artista de California dedicara su obra a quién dañó los archivos digitales.
Fotógrafa dedica obra a ladrón que robó su computadora
La computadora de la artista fue robada y con las imágenes recuperadas creó una galería de imágenes "corruptas"
Foto: Archivo

Los artistas tienen sus musas o, por llamarlas de otra manera, sus fuentes de inspiración y pueden ir desde personas hasta lugares e incluso ciertos acontecimientos.

Generalmente la relación entre inspirador e inspirado es, hasta cierto punto, amigable, aunque existen ocasiones en las que alguien con la intención de perjudicar puede servir al mismo propósito e incluso revolucionar por completo la obra de un artista.

El robo de la computadora de Melanie Willhide representó para ella un duro golpe. En el aparato se encontraban guardadas todas sus imágenes y, por si fuera poco, el disco duro externo donde respaldaba las imágenes fue hurtado también.

No obstante, las probabilidades fueron favorables para la artista visual de 37 años y el departamento de policía de Pasadena, California la contactó para decirle que su herramienta de trabajo fue encontrada en el interior de un coche que fue recuperado. Sin embargo, el disco duro había sido borrado.

A pesar de lo anterior, Willhide acudió con un experto en computadoras y, aunque no pudo recuperar todo el material borrado, sus dos últimos proyectos fueron rescatados del limbo virtual. Eso sí, con algunas modificaciones.

Sin embargo, las imágenes plagadas de glitchs, bugs y otros detalles que caracterizan a los archivos digitales defectuosos, más allá de ser interpretados como una pérdida, fueron tomados como una oportunidad para la artista, quien apreció en lo azaroso una manera para crear algo nuevo a partir de lo dañado, publicó el sitio Slate.

El resultado fue “To Adrian Rodriguez, With Love” (Para Adrián Rodríguez, con amor), un homenaje al ladrón que inspiró a Willhide para darle una nueva dirección a su trabajo y que, sin querer, le mostró la manera de editar en conjunto dos proyectos para una exposición, un plan que para la artista se había frustrado hasta ese momento.

“Una de las series era sobre un circo doméstico”, dice Willhide. “Siempre he sido curiosa acerca de cómo las fiestas realmente se degeneran avanzando la noche, así que traté de hacer fotografías sobre esas cosas.”

“Las otras imágenes son parte de una serie de fotos tomadas bajo el agua en las piscinas de casas de celebridades en Palm Springs (incluyendo la casa de Steve McQueen)”, agrega.

Willhide decidió replicar parte de la corrupción encontrada en las imágenes recuperadas por medio de Photoshop. Algunas con leves ajustes y otras manipulándolas desde cero.

Sin embargo, para esta fotógrafa el proyecto no se trata solamente de manipulación. “Se trata realmente de la vida en relación con una máquina y del tipo de dependencia que llegué a desarrollar con esta máquina para guardar en ella todas esas imágenes que son verdaderamente importantes y delicadas”, dijo.

Willhide actualmente da clases de fotografía en el Pasadena City College en California y se refiere a si misma como parte de esa generación que le da igual importancia a lo análogo y lo digital, por lo que incursionar en este estilo característico de un arte más tecnológico no representó mayor problema.

Pero ¿qué pasó Adrian Rodriguez? el ladrón de computadoras que impresionó a Willhide con algunas de las imágenes que dejó en la computadora. “Me gustaría tenerlo como estudiante”, concluye la artista.