Tomates sabrosos

Yurina Melara Valiulis, Ms. PhD / yurina.melara@laopinion.com

Este fin de semana, recibí un regalo inusual: una bandeja con diez libras de tomates cortados en trocitos.

Sabía que tenía que utilizarlo rápidamente o se arruinaría; pero, ¿qué hacer con tanto tomate?

Me sentía como si estaba en uno de esos programas de televisión en donde hay que inventar recetas para ganar el premio.

No estaba segura qué quería cocinar. Sabía que quería hacer diferentes tipos de salsa de tomate. Cuando el tomate está cocido dura mucho más que si está crudo, así que decidí cocinar las 10 libras en una hoya mientras inventaba cómo prepararla.

Los tomates son ricos en vitamina A, C, E, K y B6. Contiene además calcio, hierro, magnesio, potasio y zinc. Aunque no tiene todos los aminoácidos para que el cuerpo elabore las proteínas que requiere, puede complementarse con otros alimentos como maíz (tortillas), pasta y/o granos como lentejas o frijoles.

En este caso decidí preparar dos tipos de salsa para espagueti.

Salsa de tomate con loroco

Ingredientes: tomates, una taza y media de loroco, cebolla, chile verde, aceite de oliva, perejil y sal al gusto. Opcional: ajo picado.

Preparación: cocine el tomate por unos cinco minutos o hasta que la cascara se despegue. Espere que se enfríe un poco antes de licuarlo. Mientras tanto en una hoya sofría la cebolla rayada y el chile verde. Si gusta, sofría también el ajo. Agregue el loroco y sofría por un par de minutos antes de agregar el tomate licuado. Cocínelo todo junto a fuego bajo por unos minutos.

Salsa de tomate con proteína de soya

Ingredientes: tomates, proteína de soya lista (puede ser deshidratada o de la que venden en bolsas plásticas listas para calentar), cebolla, chile verde, aceite de oliva, una bolsita o un par de cucharaditas de sazonador italiano, sal y/o pimienta al gusto.

Preparación: El mismo proceso de preparación anterior con la diferencia de que se sofríe la proteína de soya en lugar del loroco.

Recuerda lo que decía el padre de la medicina, Hipócrates: “Que tu comida sea tu medicina”.