Estudiante discapacitado demanda a LAUSD

Eddie Martínez quiere enseñarle al LAUSD cómo tratar a discapacitados como él

La familia Martínez asegura que el distrito escolar no ha hecho lo prometido.
La familia Martínez asegura que el distrito escolar no ha hecho lo prometido.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

Edward “Eddie” Martínez, un estudiante discapacitado de 18 años que asistía a la preparatoria Carson, recuerda con tristeza los momentos “humillantes” en los cuales dice se le discriminó por su incapacidad física.

Por este motivo, este joven, que padece parálisis cerebral y se mueve con la ayuda de una silla de ruedas desde los 13 años, decidió interponer, hace unos días, una demanda contra el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD).

Eddie cuenta que no fue solo una, sino muchas las ocasiones en las que la escuela le negó la oportunidad de ser transportado a paseos escolares y eventos deportivos, y le obligó a pasar por circunstancias “inaceptables”.

“Me sentía enojado y con ganas de llorar”, dijo Eddie en entrevista con La Opinión, sobre los momentos en los que tenía que quedarse en la acera de la calle, viendo como sus compañeros iban a juegos de béisbol o a paseos escolares, mientras que él no podía asistir porque la escuela no le facilitaba un autobús para discapacitados.

Su padre, Oscar, compartió además que no solo se trataba de los paseos escolares, sino de que también hubo ocasiones en las que Eddie tuvo que ser reubicado temporalmente en un segundo piso.

“Como no había forma accesible de ir con su clase, se quedó dos semanas en la biblioteca de la planta baja, solo. Claro que nos quejábamos de estas cosas con la directora, pero la escuela nunca hizo un cambio, ni tuvieron compasión”, aseguró el padre.

El abogado que representa a Martínez en la demanda, Christopher Knauf, dijo que su cliente ya había sido parte de una demanda previa de derechos civiles, de la que formaban parte otros cuatro estudiantes en la misma situación.

Esta concluyó en un acuerdo con el LAUSD, en el que los afectados recibieron una compensación económica y el compromiso del distrito de entrenar a su personal sobre el trato a estudiantes discapacitados.

“Eso nunca pasó, nunca hicieron nada para mejorar la situación”, afirmó el padre de Eddie, quien puntualizó que no solo ocurrió en preparatoria, sino desde que Eddie cursaba la primaria.

“En una ocasión, no alcanzó a llegar al baño, y como no podían localizarnos por teléfono, lo dejaron sucio con su excremento por dos horas. Eso es inaceptable”, recordó el padre, con lágrimas en el rostro.

El abogado explicó que la demanda de Martínez fue interpuesta en una corte federal.

“Hay dos leyes federales que existen para proteger a las personas con discapacidades. Esta demanda está basada en la American Disabilities Act (ADA)”, indicó Knauf.

Ante las acusaciones hechas en la demanda, el consejero legal del LAUSD, David Holmquist, respondió. “Hasta ahora (jueves) no hemos recibido oficialmente la demanda. Sin embargo, investigaremos las acusaciones”.

Pero el incidente que Eddie recuerda con mayor indignación es el viaje de graduación a Disneyland.

“Sabía que otra vez me dejarían fuera de ese momento especial, así que les dije que me cargaran con todo y silla de ruedas al autobús, pero que esta vez iría”, detalló.

“No queremos que sean tratados como de segunda clase; estudiantes como Eddie merecen ser respetados y tratados con dignidad”, dijo su padre.