De vuelta al colegio, sin gastar de más

Antes de empezar a gastar en los utensilios y demás artículos que tu hijo necesita para regresar preparado al nuevo curso escolar, los padres deben hacer una lista que enumere todas las provisiones que hacen falta. Esta lista, esencial para planificar el presupuesto, debe incluir desde los lápices que usará hasta la mochila donde transportará diariamente sus útiles escolares.

Hay quienes prefieren empezar esa lista con los artículos más caros, pues al priorizarlos los tienen siempre presentes en cualquier búsqueda ajena al tema que hagas por la internet. Además, al priorizar los útiles más caros, vas teniendo más fácilmente una idea de la relación entre el presupuesto y las cosas que quedan por comprar.

Pero si espontáneamente entras a un establecimiento de los llamados “Tiendas de a Dólar”, allí, por el contrario, podrás cubrir algunas de las necesidades escolares más económicas: este tipo de tienda es el ideal para comprar libretas, sacapuntas, gomas de borrar, reglas, lápices de colores y muchos otros materiales que son obligados año tras año.

Algo que da buen resultado para el presupuesto es revisar qué materiales escolares del curso anterior pudieras reciclar. Muchas veces quedan barras de goma de pegar sin usar o la calculadora continúa funcionando normalmente. ¿Por qué deshacerse de ellos si tienes que volverlos a comprar?

Afortunadamente, cada año los especiales relacionados con el regreso a la escuela empiezan más temprano; prácticamente cuando los niños están celebrando su fin de curso. Por tanto, actualmente no hay necesidad de esperar por las grandes ventas que solían hacerse dos semanas antes de iniciarse el nuevo curso. ¡Las ofertas ya están en vitrinas! Así que no tienes tiempo que perder.

No desperdicies ninguna posibilidad de ahorrar. Hasta puedes involucrar a tu hijo en este proyecto presupuestario, pidiéndole que te ayude a cortar cupones o reunir las páginas de las revistas que anuncian la mejor oferta de un artículo específico, para tenerla a mano cuando llegue el momento de comprar. Podrías incentivarlo proponiéndole que el dinero ahorrado lo usarán en una actividad de entretenimiento.

Eso sí: a la hora de comprar, si te es posible no lleves a tu hijo. Los niños no saben distinguir entre necesidad y deseo, ni entre la realidad de un presupuesto con relación a un antojo que bien podría ser superfluo. Con la lista y cupones de ahorro en mano, sabrás cómo ir al grano en esta tarea anual de la cual no te vas a salvar mientras tu hijo sea un estudiante.

Ahorros en tus medicamentos

Aunque hoy día comprar lo que nos hace falta para curarnos puede enfermar de mala manera nuestro bolsillo, hay estrategias que puedes aplicar para lograr que pagues lo menos posible por tus medicamentos. Si se trata de los recetados, trata de adquirir siempre medicinas genéricas, cuyos precios y copagos son más bajos (al menos un 70%) que los de marcas conocidas. Muchas compañías de seguro médico tienen acuerdos con farmacias que envían los pedidos por correo, lo que te permite obtener tres o más entregas del medicamento, con un descuento o un menor copago.

Convierte a tu médico y tu farmacéutico en tus aliados. Nadie mejor que tu doctor para buscar terapias y medicamentos alternativos que más le convengan a tu salud… ¡y a tu billetera! Pídele muestras gratuitas del medicamento que te va a recetar, y pregúntale si es estrictamente necesario que sigas tomando una medicina que te recetó , tal vez te diga que no y puedas ahorrarte lo que cuesta. Y el farmacéutico, que está al día sobre los precios, siempre puede indicarte si una medicina más barata logra el mismo efecto que la que te prescribieron.

Muchos han descubierto que pueden ahorrar si compran sus medicinas por internet, pero para evitarte sorpresas trata solo con compañías reconocidas y confiables. Estas sugerencias te ayudarán a evitar sorpresas:

– Compara el precio online con el de las farmacias tradicionales, sin olvidar los gastos de manejo y envío.

– Compra solo en farmacias online que exijan una receta del médico, o en las que te exijan llenar un cuestionario detallando tus síntomas para que un doctor decida si necesitas el medicamento. Si una farmacia online no te pide receta ni información alguna, ¡descártala!

– Asegúrate de que la farmacia respetará tu información, que tiene una política clara de devoluciones y reembolsos, y que el pago con tu tarjeta de crédito es seguro.

– Compra siempre en farmacias online certificadas, con sede en Estados Unidos o Canadá, y busca las que tengan el sello VIPPS (Verified Internet Pharmacy Practice Site), que otorga la National Asociation of Boards of Pharmacy).

– Cuando recibas el medicamento, antes de usarlo comprueba que está bien empacado y que lleva una etiqueta con indicaciones (nombre del producto, dosis, advertencias, etc.). Si tienes duda, no lo uses.

Muchas personas han encontrado un gran ahorro con las populares tarjetas de descuento de las farmacias. Unas son gratis, algunas conllevan un pago mensual y otras solo cubren un grupo de medicinas. Investiga antes de solicitar la tarjeta que más te conviene (ve a http://www.benefitscheckup.org y a http://rxdiscount.info) o contacta directamente a compañías específicas que ofrecen tarjetas de descuento farmacéutico, como Target, Walgreens, CVS, la AARP, Together Rx (http://www.togetherrxaccess.com/home.html) o Care Entrée (http://www.careentree.com). Estas tarjetas no ofrecen las ventajas que tendría el plan de un buen seguro de salud, ni tampoco brindan descuentos espectaculares, pero sí te dan un respiro de ahorro en un panorama de gastos farmacéuticos que cada vez es menos alentador.