Ante última oportunidad

Woods juega el Torneo PGA con la esperanza de ganar un Major
Ante última oportunidad

Tiger Woods durante un entrenamiento previo al inicio del Campeonato PGA el viernes en Oak Hill.

PITTSFORD, Nueva York (AP).— Tiger Woods no ha dejado nada a la suerte en lo que representa su última oportunidad de ganar un major este año.

A unos días de imponerse por una diferencia de siete golpes en Akron, lo que marcó su quinta victoria de la temporada, Woods se presentó el lunes por la tarde en el campo Oak Hill y pasó buena parte de su tiempo haciendo algunos putts, en busca de acostumbrarse a los caprichos de los greens.

Woods pasó tiempo también con Steve Stricker, en una conversación sobre los putts.

Otros golfistas seguramente se sintieron intimidados al ver que los dos estadounidenses estaban charlando. La última vez que Stricker le dio algunos consejos sobre el putt fue en marzo, y Woods ganó tres de sus cuatro torneos siguientes.

Pero en el Campeonato de la PGA está en juego algo más grande.

No es la primera vez que Woods llega al último major de la temporada con la necesidad de ganarlo para no terminar el año sin un solo trofeo grande en sus manos. La diferencia respecto de los años anteriores es que Woods ha podido triunfar ahora casi en cualquier certamen, salvo en los majors.

El Bridgestone Invitational que concluyó el domingo marcó su quinto triunfo del año. Sólo en dos ocasiones, durante los últimos 30 años, un golfista ha cosechado tantas victorias en la Gira de la PGA sin conquistar un major.

En ambas ocasiones, ese golfista fue Woods, en 2003 y 2009.

Pero Woods no pareció tan nervioso como alguien que no ha podido conquistar su decimoquinto major en los últimos cinco años.

“Creo que ganar un major significa automáticamente que tuviste un gran año”, dijo ayer, “Incluso si no pasas el corte en los otros torneos que juegas, si ganas un major eres parte de la historia”.

“Creo que este año ha sido muy bueno para mí, pues he ganado cinco torneos”, dijo.

En sus años de gloria, se habría considerado que Woods fracasaba si no se imponía en un major. Pero cuando se le preguntó si ha ajustado a la baja sus ambiciones, Woods respondió con un simple “no”.

¿El año seguiría siendo bueno sin un major?

“Sí”, respondió Woods.

Aun así, reconoció que el major número 15 en su palmarés ha sido más difícil de lograr de lo que él mismo imaginó.

Woods se sometió a una cirugía reconstructiva de la rodilla izquierda, que lo obligó a perderse parte de la temporada 2008. A finales de 2009, se revelaron sus múltiples relaciones extramaritales que derivaron en su divorcio y le costaron millones de dólares en patrocinios perdidos.

Por su fuera poco, surgieron más lesiones que forzaron al astro a perderse dos majors en 2011.

Y el hecho que irrita más a Woods es el mismo que le da esperanza.

“He tenido oportunidades en los últimos nueve hoyos quizás en la mitad de esos domingos en los últimos cinco años; he tenido la oportunidad pero no he ganado”, dijo. “La clave es seguir consiguiendo las oportunidades. Eventualmente las aprovecharé”.

En esta nueva oportunidad podría poner fin a la sequía más extensa de su carrera ,sin un título en 17 majors en cinco años, para finalmente retomar el camino a su búsqueda del récord de 18 majors ganados, impuesto por Jack Nicklaus.