La excepción para el LAUSD

Finalmente el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) puede despegarse del programa federal Que Ningún Niño Quede Rezagado (NCLB).

Lo ideal hubiera sido que California se uniera a los 39 estados que ya recibieron del Departamento de Educación una excepción a una ley fallida que impone castigos a las escuelas y ha exagerado el valor de los exámenes. Sin embargo, la presión ejercida por los sindicatos de maestros opuestos a que el aprendizaje de los alumnos sea uno de los factores de evaluación profesional, ha mantenido a nuestro estado fuera de los cambios federales en el área de la educación k-12.

No obstante, el LAUSD, junto a otros siete distritos escolares de California, realizó una solicitud federal bajo el manto de la Oficina para Reformar la Educación en California (CORE). Es así como recibió la excepción.

Esto causó numerosas quejas porque la acción federal fue directamente a los distritos en vez de pasar por Sacramento. Esta fue una manera práctica de excluir a los interés que cabildean intensamente para seguir regidos por un absurdo NCLB en vez de un cambio saludable que los obligue a asumir más responsabilidades en la educación.

Creemos que esta excepción federal, otorgada por un año, es buena para los alumnos —especialmente para los aprendices de inglés— porque libera cien millones de dólares para que los distritos escolares los utilicen como mejor les parezca para ayudar a estos alumnos.

Este es un momento importante para la educación en California. A nivel estatal se está implementando una nueva fórmula para dar más dinero a los distritos con más alumnos pobres y aprendices de inglés. La excepción federal del NCLB, al fin y al cabo, también apunta a esa misma meta.