De visita a Jasper, un paraíso a descubrir

En las Montañas Rocosas canadienses se asienta este encantador pueblo con mil y una aventuras por descubrir

De visita a Jasper, un paraíso a descubrir
Spirit Island en Maligne Valley.
Foto: La Opinión - Fotos: Josep Parera

Josep Parera josep.parera@laopinion.com

JASPER, Canadá.— Casi 7,000 millas cuadradas de frondosos bosques, majestuosas montañas, sinuosos ríos, impresionantes glaciares y una flora y fauna simplemente fascinantes rodean a Jasper, un pueblo joven —en enero celebrará su 25 aniversario, aunque sus primeros edificios, que dieron pie a lo que se conoce como el Parque Nacional de Jasper, datan de 1914—, pero no por ello menos atractivo o recomendable.

Visitar Jasper ya sea por tierra —a bordo de VIA Rail Canada, que ofrece conexión desde Vancouver, o en auto o caravana— o aire —vía Edmonton o Calgary— supone adentrarse en un lugar donde la conexión telefónica móvil es escasa, el internet se puede dejar de lado, el horario se relaja y las actividades para toda la familia no parecen tener fin.

Su pequeño tamaño no debe provocar conclusiones precipitadas: hay de todo y para todos, y lo que es mejor, en cada época del año las actividades son cambiadas dependiendo del tiempo.

Para aquellos que piensen que Jasper sólo es recomendable durante los meses de invierno —gracias a sus excelentes pistas de esquí—, cuando se muestra rodeado de una nieve que raramente toca sus calles en masa, el verano, caluroso como el del sur de California, sino más, permite acceder a sus lagos, valles y ríos para aventuras que no sólo adentran al visitante a un mundo de puro entretenimiento, sino que además permiten descubrir parajes de una belleza arrebatadora.

Un fin de semana es suficiente para obtener una impresión general del lugar, con una considerable variedad de hoteles y hostales donde alojarse (y tan asequibles unos, como exclusivos otros), así como pequeños restaurantes que tratan de abordar las exigencias culinarias de sus visitantes internacionales (en una reciente visita, el único establecimiento de comida rápida era, afortunadamente, un Kentucky Fried Chicken: las autoridades de Jasper no permiten que el pueblo crezca ni un pie más para evitar su saturación demográfica).

DÍA 1 — MALIGNE VALLEY & LAKE

Varias compañías acceden al Valle Maligne, donde en verano el deshielo de los glaciares cercanos llena sus riachuelos. La desventaja de una guía programada es que reduce la visita al valle a una corta distancia, cuando a solas o con amigos y familiares es posible recorrer sus decenas de caminos, donde es más que probable encontrarse con ciervos, aloes y hasta osos (siempre es recomendable seguir las instrucciones de qué hacer ante cualquier animal, la primera de ellas, nunca alimentarlos). En el invierno hay la posibilidad de llevar a cabo un paseo por el Maligne Canyon cuando está helado, con estalactitas rozando las cabezas.

El día se completa con una visita al Lago Maligne, donde se puede subir a uno de sus botes que conducen a Spirit Island, desde donde se puede contemplar una de las vistas de sus glaciares más impresionantes y memorables.

DÍA 2 — RAFTING y TELEFÉRICO

Divide tu segundo día en dos actividades que toda la familia también disfrutará. La primera es un recorrido en rafting, en el que se puede elegir distintos niveles de riesgo. Por ejemplo, hay uno familiar que recorre unos 12 kilómetros de regreso a Jasper en el Río Athabasca, donde los rápidos no son peligrosos ni excesivos, aunque el agua, proveniente de los glaciares, es extremadamente fría (no hay nadie en el bote que se salve de terminar mojado). Por supuesto, para aquellos más aventurados, existen opciones mucho más arriesgadas, con rápidos de nivel 3, en los ríos Fraser y Sunwapta.

El teleférico de Jasper (Jasper Tramway) es de visita obligada. Es el único en las Rocosas canadienses —sube 8,200 pies en menos de siete minutos— y desde su cima se observan seis cordilleras montañosas, lagos glaciares (cuyos ríos son visibles por su color blanqueado que los distingue del resto, de color azulado tradicional), Jasper y el río Athabasca. Si tienes tiempo, camina entre 45 minutos y una hora para alcanzar la cima de Whistlers Mountain, desde donde se puede divisar una vista de 360 grados de montañas y valles de las Rocosas.

Descubre Jasper

Un restaurante: Evil Dave’s Grill, con el chef Carlos Medrano, ofrece una selección de platos con influencia asiática — evildavesgrill.com

Un hotel: The Whistler’s Inn, justo en frente de la estación de tren, tiene 63 habitaciones, jacuzzi al aire libre en su tercera planta e Internet gratis — http://www.whistlersinn.com

Un tour: Sundog Tours, ofrece guías en Maligne Canyon, Valley y Lake (el precio incluye el barco a Spirit Island) — sundogtours.com

Rafting: para toda la familia, http://www.jasperrafttours.com, y para los más expertos, http://www.raftjasper.com

Un aniversario: celébralo en el restaurante Cavell’s, en The Fairmont Jasper Park Lodge y asegúrate de pedir mesa en su patio frente al lago Beauvert — fairmont.com/jasper

El desplazamiento: Viaja desde Los Ángeles hasta Vancouver y toma el tren (www.viarail.ca) o renta un auto (10 horas recorriendo paisajes impresionantes) o vuela desde LA hasta Calgary en invierno o Edmonton en verano, y luego renta un auto hasta Jasper (entre cuatro o cinco horas de viaje).

Y ADEMÁS

Jasper ofrece además manantiales de aguas calientes, alquiler de botes y canoas, guías en ríos y montañas, buceo, vuelos en helicópteros, recorridos en motocicletas y caballos, además de poder celebrar una ocasión especial en el The Fairmont Jasper Park Lodge, un hotel de lujo con un restaurante, Cavell’s, sorprendentemente asequible teniendo en cuenta su localización, menú y prestaciones: frente al lago Beauvert, donde la comida o la cena pueden ser interrumpidas por la repentina aparición de un ciervo comiendo la hierba de sus instalaciones…