Los recortes a Head Start

Se estima que cerca de 60,000 niños en edad preescolar no tendrán la oportunidad de participar este año en el programa de Head Start, debido a los recortes originados en el secuestro fiscal negociado entre la Casa Blanca y el Congreso.

Este es el resultado de un recorte de 5%, o sea 400 millones de dólares a un programa que atendió a 1.4 millones de niños en 2012 a través s de 1,600 entidades. Esta reducción afecta directamente a 900 niños en el condado de Los Ángeles.

Hay legisladores que todavía se burlan de las predicciones que la Casa Blanca consideraba catastróficas sobre el impacto que iban a tener los recortes automáticos de presupuesto y que para ellos es insignificante.

En cambio, para estas decenas de miles de niños puede ser es la diferencia entre el fracaso y el éxito. La preparación y el respaldo integral que este programa da a los niños de las familias pobres tiene un impacto a lo largo de sus vidas.

Para muchos legisladores republicanos Head Start es un programa que derrocha dinero, con insuficiente control cuyo impacto es mínimo. Ellos señalan un estudio oficial en que se muestra que no hay mucha diferencia entre alumnos de primer y tercer grado que pasaron por Head Start y los que no lo hicieron.

Nadie disputa esta medición. Lo malo es que estos legisladores ignoran los numerosos estudios confirmando que un joven de minorías que pasó por Head Start tiene más posibilidades de graduarse de la secundaria que uno que no lo hizo. De igual manera, este último tiene más posibilidades de caer en la cárcel que uno que pasó por el programa. Por eso este programa siempre gozó de un amplio respaldo a lo largo de la sociedad.

El secuestro fiscal fue el resultado del fracaso en las negociaciones presupuestales. La diferencia es que el recorte automático de fondos era una táctica negociadora de la Casa Blanca, mientras que para los republicanos era una meta aceptable que hoy se busca continuar.

Ya sean hecho excepciones, como conlos controladores aéreos, para evitar los recortes del secuestro y varias industrias cabildean para ser excluidos. Los 60,000 niños de origen humilde cuyas vidas se verán perjudicadas por el recorte de Head Start también merecen una excepción.