Familia de joven muerto en accidente explosivo en la 10 busca ayuda para sepelio

Hoy recaudarán fondos para el sepelio del joven de 19 años que murió en el terrible accidente en la autopista 10
Familia de joven muerto en accidente explosivo en la 10 busca ayuda para sepelio
El restaurante Falafel Palace de Northridge, donde trabajan las primas de un joven muerto durante un accidente en Pomona, estará donando a la familia el 20% de las ventas hoy viernes.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

Al joven que murió en el accidente que paralizó la autopista 10 la noche del lunes 19 de agosto, a la altura de Pomona, sus familiares sólo lo pudieron reconocer por la cadena con la que solía sujetarse la cartera.

Víctor Gutiérrez, de 19 años de edad, viajaba en la parte trasera de un viejo BMW rojo que fue impactado por un camión de carga y que estalló en llamas.

Para recuperar su cuerpo, los bomberos tuvieron que cortar los fierros del vehículo ya incinerado. Hasta ayer los restos de Víctor permanecían en las instalaciones del forense en espera de que le realizaran estudios dentales para una identificación oficial.

El lunes, 19 de agosto, alrededor de las 8:00 de la noche, el conductor de un camión de carga en cuya caja llevaba la leyenda MAERSK, no pudo frenar a tiempo e impactó por detrás al vehículo en el que viajaba Víctor.

El conductor del camión fue identificado como Héctor Aviña y en entrevistas con varias televisoras reconoció que de pronto todos los vehículos empezaron a frenar, pero él ya no tuvo espacio.

Dijo que se bajó para ayudar a las personas en el vehículo rojo, pero sólo pudo sacar al conductor, Gerardo Yáñez, quien se encuentra grave en un hospital. Otros automovilistas lograron sacar al copiloto, identificado como César Navarro, pero las llamas impidieron hacer lo mismo con Víctor.

A Elizabeth Gutiérrez se le humedecieron los ojos cuando recordó a Víctor, quien era su primo: “Era un joven muy alegre, siempre con buen sentido del humor y bromeando, era alguien que todo lo que se proponía lo lograba”.

Víctor era originario de Toluca, Estado de México. Cuando era todavía un niño sus papás lo trajeron a este país, pero su irregular condición migratoria les impedía contar con un mejor trabajo, ella limpiando casas y él en un lavado de autos.

Al terminar la preparatoria y para ayudar en los gatos del hogar, Víctor tuvo que ponerse a trabajar junto con su papá en el Sonora Car Wash de Glendale, donde solía admirar los carros del año que le tocaban.

“Su pasión era el dibujo, era muy bueno para dibujar, dibujaba muchos carros, porque le gustaban mucho, él tenía un Mustang viejito, clásico, que se le había desbielado, pero lo quería arreglar y presentarlo en los shows de autos”, mencionó la prima.

Precisamente esa noche de la tragedia, Víctor acompañaba a su cuñado Gerardo y al amigo César, a una exhibición de autos en Pomona.

Ante la difícil situación por la que atraviesa esta familia latina, el restaurante Falafel Palace, donde trabajan sus primas Elizabeth y Karina, estará donando a los papás de Víctor el 20% de las ventas de hoy viernes para cubrir los gastos del sepelio.

“Mis tíos son una familia muy humilde y ocupan dinero para los gastos del funeral”, comentó Elizabeth.

El restaurante está ubicado en el 9255 del bulevar Reseda, en Northridge.