Latinos denuncian acoso racial del Sheriff de Long Beach

Padres latinos protestan por decomisos de autos de Sheriff 'racista' en Long Beach
Latinos denuncian acoso racial del Sheriff de Long Beach
Padres e hijos protestan por los supuestos abusos de un patrullero de la Oficina del Sheriff en Long Beach.
Foto: La Opinión - Ciro César

Un motociclista del Sheriff ha puesto en jaque a padres latinos de una primaria de Long Beach. Decenas de acusaciones por detenciones de tráfico basadas en perfil racial, que han derivado en decomisos de coches, pesan en su contra desde 2010.

Estos padres, directivos de la escuela primaria Roosevelt y organizaciones comunitaria solicitaron una investigación al jefe del Sheriff (LASD), Lee Baca, en marzo, pero aún no saben qué ha pasado con la averiguación. El agente Veylupek, a quien sus supuestas víctimas llaman “El Perro”, habría sido removido de sus labores de vigilancia en la Línea Azul del Metro, a la Línea Expo.

“Él no tiene que estar aquí, pero aquí sigue”, reclama la señora Yusnei (pide no revelar su apellido), quien en enero fue detenida por el motociclista, supuestamente sin razón, en la Pacific Coast Highway.

La parada de tráfico terminó con el decomiso de su coche por 30 días por conducir sin licencia. Lo dejó en el corralón porque no tenía $1,200 para recuperarlo, pero perdió su empleo; y dice que cuando su auto estaba a punto de ser remolcado, el alguacil expresó: “Tu pérdida es ganancia de otro”.

Si bien este hecho ocurrió cerca de la Línea Azul del metro, muchos otros —según testimonios y un reporte de la Liga Nacional de Abogados (NLG)— se han registrado fuera de la primaria Roosevelt, a casi una milla de la ruta del tren, aparentemente fuera de la jurisdicción del uniformado. El grupo de abogados afirma que la mayoría de sus víctimas han sido latinas manejando coches antiguos. Otro patrón se repite: hay un niño en la parte trasera del auto. El año pasado la escuela fue reubicada a la calle 20, obligando a los padres a caminar 2.5 millas para evitar las incautaciones.

“Él se burla de la gente, ese día se estaba riendo”, cuenta Blanca (tampoco revela el apellido) sobre la segunda ocasión en que el mismo motociclista del Sheriff ordenó el decomiso de su auto, en la entrada de la primaria. Ya ha pagado unos $4,200 en multas. “Es algo muy feo”, dice.

A la señora Alicia Carrera la detuvo también este agente “Me paró sin que cometiera una infracción”, asegura. “Sólo volteó a ver y vio que llevaba a mi hija en la parte de atrás, volteó y me esperó”, agrega. Con ella, el uniformado habría tenido una discusión en la que él —de acuerdo a la mujer— le reclamó: “Ustedes no deberían estar aquí, deberían irse a sus países”.

Al menos ocho casos de decomisos ordenados por este motociclista, supuestamente basados en perfil racial, han sido documentados. En el reporte se menciona que el ex director de Roosevelt, Chris Lund, acudió a la estación del Sheriff en Long Beach a presentar una queja en nombre de 27 padres por acoso y discriminación.

Stephen Whitmore, vocero del Sheriff Baca, resaltó que la corporación hace lo posible por evitar el perfil racial, e indicó que el motociclista ya fue disciplinado. “Se lanzó una investigación y las acciones disciplinarias apropiadas se han tomado”, señaló.

La abogada Cynthia Anderson-Barker duda de las medidas tomadas en este caso: “Este agente todavía tiene una presencia en Long Beach […] Baca no tiene control de su departamento”, expresó.

La Liga Nacional de Abogados insiste que el Sheriff debe aplicar una política que detenga los decomisos. En la ciudad de Los Ángeles, no obstante, la opinión de un juez ha puesto en vilo dicha ley.

Norma Chinchilla, directora de la Coalición pro Derecho de los Inmigrantes de Long Beach, considera que el agente acusado actúa con alevosía. “Él sabe que es una comunidad vulnerable”, comenta.

La señora Blanca dice que sus hijos ahora tienen otra imagen de las agencias del orden. “El más chiquito me dijo: ‘Mamá, cuando sea grande quiero ser policía para que no te quiten el carro’”, contó.