Alcalde de SD: ‘me lincharon’

Denuncias de acoso sexual provocan la salida de Bob Filner

Alcalde de SD:  ‘me  lincharon’
El ex alcalde de San Diego, Bob Filner, frente al Concejo.
Foto: AP

SAN DIEGO (AP). — El alcalde de San Diego, Bob Filner, aceptó ayer renunciar el 30 de agosto, cediendo así a la enorme presión por las denuncias de acoso sexual de al menos 17 mujeres, que erosionaron su apoyo político nueve meses después de asumir el cargo.

Filner se mostró arrepentido y desafiante durante una reunión del Consejo Municipal al explicar “la decisión más difícil de mi vida.” Pidió disculpas a sus acusadoras, pero insistió en que era inocente de acoso sexual y dijo que fue víctima de un “linchamiento.”

El concejo aprobó 7-0 un acuerdo que pone fin a un estancamiento político después que más de una decena de mujeres se identificaron públicamente como víctimas de las insinuaciones no deseadas de Filner, que incluyeron toqueteos, besos a la fuerza y comentarios morbosos.

El septuagenario Filner, demócrata, se desempeñó 20 años en el Congreso hasta que se convirtió en el alcalde de la octava ciudad de Estados Unidos.

Previamente, Filner había insistido en que aún podía ser un alcalde eficiente y se sometió a dos semanas de terapia de conducta y reanudó esta semana sus funciones.

Sin embargo, el apoyo a su favor disminuyó después de que aumentaron las mujeres que salieron a la luz —una de ellas una bisabuela y otra una almirante de la Armada— y contaron que Filner las tocó, las besó a la fuerza, hizo comentarios lujuriosos y las sostuvo mediante una llave de la cabeza.

El viernes, poco antes de la votación del consejo, el Comité Nacional Demócrata, reunido en Scottsdale, Arizona, había adoptado la medida extraordinaria de aprobar una resolución en la que exigía la salida de Filner.

Decenas de personas hablaron a favor y en contra del alcalde antes de la reunión del Consejo Municipal efectuada a puertas cerradas para examinar las condiciones confidenciales negociadas entre Filner y el procurador de la ciudad, Jan Goldsmith.

“Sin la renuncia del alcalde, nuestra ciudad continuará paralizada por este escándalo; el progreso quedará frenado y nuestra atención continuará centrada en este oscuro capítulo de nuestra historia”, dijo Laura Fink, asesora política que acusó a Filner de tocarle el trasero en 2005, cuando ella era gerente de campaña para el entonces representante.

Muchos que vinieron a la reunión especial dieron su apoyo al alcalde, que se encuentra aislado políticamente, y elogiaron su labor a favor de los derechos civiles y los grupos minoritarios.

“Cuando mis hijos me pregunten ‘¿dónde estuviste durante el linchamiento público del alcalde Filner?’ les responderé que no fui cómplice”, dijo Enrique Morones, presidente del grupo defensor de inmigrantes Border Angels.

Una persona allegada a las negociaciones dijo que el principal obstáculo durante las conversaciones fue el otorgamiento de indemnización a Filner y el pago de sus costos legales por la demanda de acoso sexual.

El acuerdo fue negociado entre Filner, sus abogados, Goldsmith y dos miembros del Consejo Municipal. No incluyó a la abogada Gloria Alred, que representa a la ex directora de comunicaciones de Filner, Irene McCormack Jackson, en una demanda presentada contra el alcalde y la ciudad.puesta por una exasistente de Filner contra este y la municipalidad.

Dos personas informadas en los términos del acuerdo dijeron que el alcalde renunciaría y la ciudad debería pagar los costos legales de la demanda presentada por su antigua directora de comunicaciones. Una persona agregó que la municipalidad pagaría por cualquier perjuicio potencial. Las dos personas hablaron con la condición del anonimato debido a que el acuerdo no se ha hecho público.