Solo les alcanza para empatar

Atlas y Pumas todavía no logran ganar cuando ya se juega la Jornada 7 de la Liga MX

GUADALAJARA, Méxi-co.— Emotiva y dramática, así fue la igualada que firmó la causa rojinegra.

Aunque el Atlas necesitaba un triunfo de manera urgente, lo único que puede salvar la continuidad de Omar Asad al frente del equipo es la manera en la que empataron 1-1 ayer contra los Pumas.

Una vez más, un tormentón reactivó a los Zorros y los impulsó para que lograran la igualada, el ofensivo Omar Bravo en esta ocasión fue el encargado de anotar para darle esperanza al proyecto de Asad en el banquillo rojinegro.

Ante el Pachuca, hace un par de semanas, Matías Vuoso marcó para rescatar un punto, también bajo un aguacero.

Con la unidad conseguida, los Rojinegros alcanzaron los 4 puntos de 21 posibles para ubicarse en la posición 15 de la tabla, e igualaron la marca negativa que habían registrado en el Apertura 2011 bajo el mando de Rubén Omar Romano.

El funcionamiento del cuadro de Asad fue más fresco, vertical en ocasiones y de manera constante fabricaron opciones del gol, a diferencia de otros cotejos, aunque es una realidad que no ha conocido la victoria en la Liga en 7 compromisos.

En la primera mitad, el circuito ofensivo rojinegro generó seis jugadas claras para abrir el marcador, pero la falta de contundencia que los ha caracterizado durante la campaña los volvió a mermar.

Ni Bravo, ni Rodrigo Millar, ni Gregorio Torres y ni Flavio Santos, aprovecharon las que tuvieron. En cambio, los Pumas que no hicieron mucho por ir al frente, con sólo un par de aproximaciones fueron más certeros, y al minuto 36, Ariel Nahuelpan remató con la testa para inaugurar la pizarra.

Los pupilos de Asad, encontraron motivación en el aguacero que cayó en el césped del Jalisco, y tras la reanudación del juego llegó el premio con etiqueta local.

El “Goyo” Torres con su pierna izquierda le puso un buen centro a Bravo, quien apenas remató al 52′ para la eufórica igualada.

El capitán Leandro Cufré festejó la anotación como nunca, sabía que significaba oxígeno puro.

Al final, ambos cuadros pudieron ganar el partido, pero la técnica, la suerte y las condiciones del terreno no beneficiaron. El drama rondó el Jalisco en la conclusión. No obstante, la satisfacción era notoria en el conjunto atlista, pues con lo mostrado seguramente respaldarán al timonel en turno.