Atuendos y personalidades, la moda en el ejercicio

La actividad física es finalmente una forma saludable de diversión, ¿por qué no hacerlo con estilo?
Atuendos y personalidades, la moda en el ejercicio
"Paco" juega béisbol en San Francisco con los Venados de Yucatán, un equipo integrado por mayas, mexicanos... y gringos.

SAN FRANCISCO.— Era domingo por la mañana y el joven siempre bronceado, Stewart Merrit (sus amigos latinos le dicen Paco), se alistó para ir a jugar béisbol con el equipo al que pertenece desde hace cinco años: Los Venados de Yucatán.

Mientras, su compañera de piso, Guadalupe Díaz (alias Lupe), salía a las calles de la Mission para hacer el mandado: frutas, verduras, carne, pescado. Luego regresaría a casa para hacer el quéhacer. Ella es la única mujer en casa, y pese a que entre todos se dividen los deberes, “hay algunas cosas que sólo nosotras vemos”, refiriéndose al toque femenino, contra la limpieza práctica de los chicos.

“Cuando barro y friego, aprieto el abdomen; es como hacer abdominales”, cuenta Lupe en una visita por su casa. Como todavía hace calor, aprovecha para hacer caminatas de unos treinta minutos, dos o tres veces por semana. Elige como atuendo unos shorts coquetos estilo maratón, un tenis colorido y una playera gris sobria. “Lo importante es sentirte cómoda y sexy. La idea no es sufrir, sino disfrutar…”, expresa con seguridad. Luego, llegando de la calle, toma sus ligas de resistencia, y fortalece sus brazos y piernas, durante unos quince minutos. Ella complementa su actividad física con una buena alimentación; al ser estudiante independiente, necesita ahorrar el mayor dinero posible, así que por lo general cocina en casa: “Además de ahorrarte una ‘pasta’, comes más saludable, porque no te toca la grasa de la calle, ¿sabes?”.

Finalmente, saca un tapete y hace algunos estiramientos de yoga: “Lo hago para relajar al cuerpo y desestresarme…es como meditar”.

Por su parte, desde que Paco tiene veintidós años (hace cinco años), juega béisbol con los Venados de Yucatán todos los domingos por la mañana, en el parque de Balboa. Pese a que algunas veces le da flojera levantarse e ir, acaba poniéndose el uniforme verde-rojo-blanco porque, al final del día, es una actividad que disfruta demasiado: convive con sus camaradas, aprende español y algunas palabras en maya, además fortalece esos músculos que enloquecen a las chicas.

Está también el caso de Guadalupe González (le dicen el Tocayo), quien conoció su amor por la bicicleta cuando se enteró del “Tour de Dreams” en 2010, y decidió embarcarse en un recorrido de más de 540 millas desde UC Berkeley hasta UCLA en ocho días: “Luchaba para que los legisladores aprobaran el DREAM Act, y recaudar becas para otros estudiantes”, nos cuenta el “tocayo” al teléfono. Hoy por hoy, utiliza su bici como principal medio de transporte, y combina sus botas militares con su casco para rodar por la jungla de concreto. Su vestimenta ilustra la mixtura entre el activismo político y el espíritu libre y aventurero.

Hay algo común en estos deportistas: todos disfrutan lo que hacen. La actividad física es finalmente una forma saludable de diversión, y no una tortura para bajar de peso.

No importa el deporte que practiques, lo esencial es que logre adaptarse a tu estilo de vida. Si vives a las carreras y no tienes tiempo para ir al gimnasio, acciones como usar la bici en vez del coche o subir las escaleras en vez del elevador, pueden hacer la diferencia.

No te quedes en casa mirando el televisor o perdiendo la luz del día mirando Facebook. Sal al parque y pasea al perro, o toma un simple paseo por las calles de tu barrio. Vístete y siéntete cómodo (a). En realidad no hay moda para ser tú. Observa la interacción de las personas. Sé la interacción. Forma un equipo, crea una comunidad, que vida, sólo una.

Al despedirnos de Lupe le preguntamos qué música escuchaba mientras hacía el quéhacer. Respondió con una sola palabra: merengue.