El dilema de las prisiones

Uno de los problemas de la sobrepoblación presidiaria en California es el alto grado de reincidencia de los presos. Ese es un factor que tiene que ser parte de la solución para este problema.

Después de una larga disputa judicial, los tribunales ordenaron al gobernador Brown liberar 9,600 presos para reducir la sobrepoblación a 137.5% de su capacidad, o sea 110,000 presos para el 2014. Los jueces sugirieron liberar a los presos menos peligrosos.

Brown respondió con la propuesta de ampliar el espacio penitenciario, invirtiendo 315 millones en un año y 700 millones de dólares —con fondos de la reserva estatal— para contratar prisiones privadas y espacios en cárceles.

La tercera opción es la del presidente del Senado estatal, Darrell Steinberg, que propone mantener los casi 10,000 presos por tres años más, mientras que los condados recibirán 200 millones de dólares para ampliar los tratamientos antidrogas y de salud mental. Ambos claves para reducir la reincidencia presidiaria.

Para ello, es necesario lograr que los tribunales le den a California un respiro de tres años para implementar las reformas. Esto se logra mediante un acuerdo con los demandantes, que iniciaron el juicio contra California por las condiciones inhumanas creadas por la sobrepoblación penal.

Creemos que la propuesta de Steinberg es la que mejor responde a las necesidades de nuestro estado. Habrá que ver si se logra posponer el plazo actual. Para ello hay que vencer la idea que la negociación para estirar los plazos es un equivalente a rendirse ante los presos y permitirles que establezcan las reglas.

La postura confrontativa de Brown ante los tribunales está conduciendo a que solo se gaste más dinero en almacenar presos. Esta es una buena oportunidad que no debe desperdiciarse para hacer cambios más profundos en el sistema penal.