¿Qué hacer sobre Siria?

La Casa Blanca no puede castigar sola al gobierno sirio por supuestamente usar armas químicas contra los insurgentes en la guerra civil. Para eso ha recurrido al Congreso con el fin de obtener un respaldo a una posible acción militar, ante las dificultades de encontrarlo internacionalmente .

La administración Obama no puede contar con el respaldo de su principal aliado, Gran Bretaña, ante la negativa de su parlamento. Tampoco nada puede esperar de la Organización de las Naciones Unidos ante la amenaza de veto de Rusia, la cual es un aliado del presidente sirio.

Por eso, el presidente Obama recurre a buscar por lo menos un respaldo interno que lo cobije en la decisión, oponiéndose a uno de los tantos rechazos de la Cámara de Representantes. Pero de lograrse este posible consenso interno, tampoco le dará la legalidad internacional a una acción militar, por más limitada y restringida que esta sea.

Obama dijo ayer que el gobierno sirio se estaba preparando para usar de nuevo armas químicas, dando a entender que una acción militar es necesaria para impedir la cruenta muerte de civiles inocentes. Esto da un sentido de urgencia que es difícil de rechazar, aunque el recuerdo de Irak todavía viva entre muchos de nosotros.

El mandatario, en su mensaje de ayer, también abrió el debate nacional en cuanto a cuál es el papel de Estados Unidos en el concierto mundial. Una discusión sobre moralidad —en algo tan inmoral como una guerra— y en el uso de armas prohibidas en un conflicto civil. Terminando con la pregunta de siempre: ¿Es el papel de nuestro país ser el policía mundial?

La historia de Estados Unidos y su política exterior está plagada de contradicciones, donde no faltan las armas químicas. En muchos casos las invocaciones de ayuda a un pueblo extranjero sufrido encubrían intereses menos humanitarios. Esto motiva un recelo internacional.

No obstante, Estados Unidos está otra vez en la encrucijada militar de la súper potencia con una visión idealista de sí mismo, con sus intereses geopolíticos muy definidos y sus aliados del momento. Este es un escenario impredecible demasiado familiar y peligroso.